"Del 19 al 14 en dos curvas". La presión de Fernando Alonso en McLaren alerta a los pilotos

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El bicampeón de Fórmula 1 se juega la vida en cada carrera para maquillar las pobres prestaciones de su coche

El MP4-31 de Fernando Alonso en Australia | EFE

20 de marzo de 2016 (11:05 CET)

El paddock de la Fórmula 1 mira con ciertas precauciones hacia el box de McLaren-Honda. Los pilotos observan y huelen la presión que viven Fernando Alonso y Jenson Button, y alguno de ellos ha sufrido los riesgos que toman para maquillar las pobres prestaciones del coche. Primero fue el MP4-30; ahora es el MP4-31. Los bólidos del equipo de Woking son un peligro con dos campeones del mundo al volante.

Alonso ha vuelto a jugarse la vida. La presión por puntuar en Australia, primera carrera del nuevo Mundial, le ha costado un serio accidente y la pérdida de una de las vidas que tiene. Así lo ha reconocido Fernando en Instagram: "Soy consciente de que hoy he gastado una de las vidas que me quedaban". La situación es delicada. En 2015, porque las expectativas eran muy superiores y había que cumplir como fuese. En 2016, porque es objetivo pelear por el podio, a pesar de que el MP4-31 rinde muy por debajo de los demás coches.

Necesidad de resultados

El accidente de Alonso con el Haas de Gutiérrez fruto de esta presión ("La verdad es que estoy algo decepcionado por no acabar y coger puntos") es el último en la lista de Fernando. El pasado año, en Austria, también se llevó por delante a Kimi Raikkonen, aunque en aquella ocasión el mayor responsable, según demuestran las imágenes, fue el piloto de Ferrari. El McLaren terminó montado sobre el bólido rojo. Pudo pasar algo muy grave. En una situación normal para un equipo histórico y ganador, el MP4-30 no debía estar allí.

Fue el mismo Fernando quien descubrió en Twitter sus sentimientos por el pobre rendimiento del McLaren-Honda. Después de la citada carrera en Austria, Alonso escribió: "Del 19 al 14 en dos curvas". Una frase en tono simpático, pero que demuestra la presión que vive en el equipo. Un campeón del mundo peleando por la cola. Una presión que aumenta con el nuevo año, porque ya no hay excusas después de una temporada nefasta. El accidente en Australia es una buena muestra.

Dos campeones bajo presión

Alonso y Button asumen que compiten para una escudería histórica y no vale arrastrarse por los circuitos, ni pelear por las últimas posiciones. Son dos campeones del mundo. Y por ello, tal vez, son intocables para McLaren-Honda. Hay pocos pilotos capaces de manejar esta situación tan complicada. Todos necesitan resultados a pesar del mal rendimiento del MP4-31. Eso provoca riesgos extraordinarios, fruto del desgaste psicológico y de las pobres prestaciones del coche. Y los rivales temen que la situación se les vaya de las manos. Gutiérrez ha sido el primero en sufrir la pérdida de control de Alonso en 2016.

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