"12 millones". Marc Márquez calla un secreto que desmonta a Valentino Rossi

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La jugada maestra que intentó Yamaha en MotoGP

El plan de Rossi y Viñales para acabar con Marc Márquez | EFE

19 de junio de 2017 (21:58 CET)

Valentino Rossi es el 'amo' de Yamaha. La marcha de Jorge Lorenzo del equipo japonés dejó al italiano como líder absoluto de la escudería.

Maverick Viñales es una gran competidor para Il Dottore, que ya lo ha puesto en apuros y lo supera con holgura en la clasificación general. Pero el que manda es Valentino.

De hecho, había un pacto de ambos forjado entre bambalinas en que el catalán se comprometía a barrer para casa si en el segundo tramo del Mundial Rossi tenía más opciones de levantar el título. Algo que no ha sucedido.

Parecía que este podía ser el año de Rossi. Que el equipo lo pondría todo para que pudiera sumar su décimo campeonato de motociclismo (el octavo en la categoría reina). Pero le está costando mucho. 

Además, Rossi lleva un tremendo ataque de cuernos que no ha colaborado a mejorar su rendimiento. Al contrario. Y es que hubo una vez en que no fue el preferido. No fue el único. Y no. No hablamos de cuando estaba Lorenzo en Yamaha.

Cuando el mallorquín fichó por Ducati, en Iwata hicieron lo posible por encontrar un sustituto a la altura de Jorge. Los responsables fijaron rápido el objetivo.

A punto de compartir el trono

Llamaron a Marc Márquez, que entonces negociaba con Repsol-Honda su renovación, y le pusieron sobre la mesa una oferta muy difícil de rechazar. 12 millones de euros por temporada.

Si Yamaha no lograba convencer a Marc al menos crearían polémica dentro de la escudería rival. Encarecerían su precio.

Es lo único que consiguieron, porque Márquez prolongó su compromiso en Honda.. Todo quedó en nada. Sin embargo, hay alguien a quien no sentó demasiado bien.

Valentino entró en cólera al saber lo que le habían ofrecido al de Cervera. La cifra se acerca demasiado a la que cobra el de Urbino. El es el rey de la escudería. Nadie le puede hacer sombra.

Le sentó tremendamente mal que en Yamaha pusieran al catalán casi a la altura de su buque insignia. El ego de Rossi no tiene límites.

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