Shakira tiene una bronca bestial con Piqué en la puerta de su casa

La colombiana y el futbolista se las tienen en la entrada de su domicilio

Fotografía: Shakira tiene una bronca bestial con Piqué en la puerta de su casa
Fotografía: Shakira tiene una bronca bestial con Piqué en la puerta de su casa

Acosados. Shakira y Gerard Piqué no pueden más. La situación les supera. La colombiana se encuentra esperando a ser operada para solucionar la hemorragia que sufre en las cuerdas vocales y que la obligó a suspender la gira El Dorado World Tour.

La cantante estuvo en Boston recientemente para ser visitada por el prestigioso cirujano Steven M. Zeitels, para poner de nuevo rumbo a Barcelona, donde será operada en los próximos días.

No ganan para disgustos

Mientras tanto, los rumores acerca de la crisis que sufre la pareja no dejan de crecer. Da igual que publiquen en Instagram que se fueron en familia a pasar un fin de semana a la nieve.

Desde el entorno de la pareja aseguran que es todo un paripé y que habrían llegado a un pacto de silencio sobre su relación con tal que el asunto no se vaya de madre.

Todo ello adornado con las salidas nocturnas del futbolista del FC Barcelona a una discoteca de Barcelona y al Casino, donde fue pillado a altas horas de la madrugada hace unas semanas, hacen que la pareja esté en el punto de mira.

En busca de la noticia

Tanto es así que cada día son más los paparazzi que esperan en la puerta de la casa de la familia Piqué-Mebarack, al acecho de cualquier información que pueda arrojar algo de luz a todos los asuntos.

La presencia de periodistas es parte del día a día en la vida de ambos, pero según informa Europapress en los últimos días la situación estaría acercándose al límite. De hecho, las fuentes afirman que una patrulla de Mossos d’Esquadra estarían vigilando día y noche lo que ocurre en los alrededores de la mediática familia.

Tal y como podemos ver en el siguiente vídeo, la cantante y el jugador culé han decidido tomar medidas con el asunto y se les ha podido ver grabando con sus teléfonos móviles a los periodistas que esperan en la puerta del domicilio familiar.