Shakira no lo está pasando bien | EFE

Shakira rompe a llorar y no es por Piqué (o las 24 horas de tensión en Barcelona)

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La cantante colombiana y su momento más difícil

15 de abril de 2018 (12:28 CET)

Shakira está más que preocupada. Tanto, que no es nada raro ver como la cantante rompe a llorar a menudo. ¿Es la crisis con Gerard Piqué el motivo? No. Es su voz. La fecha del inicio de la gira de El Dorado está cada vez más cerca y la pareja de Piqué está asustada.

De hecho, no hay momento del día en el que no esté pensando en ello. Y claro, eso acaba en una tensión evidente que hace que Shakira no pueda aguantar las lágrimas. El próximo 3 de junio se subirá de nuevos a los escenarios tras unos años tranquilos y los nervios están a flor de piel.

La voz de Shakira no será la misma

Y es que precisamente esta gira es la que le ha causado más de un dolor de cabeza a la de Barranquilla. De hecho, tuvo que cancelarla a finales del año pasado por sus cuerdas vocales.

Lo que en un principio se diagnosticó como una hemorragia, acabó siendo un problema mucho más grave que obligó a Shakira a cancelar todos los conciertos. Se puso inmediatamente en manos los mejores especialistas en la materia, que le recomendaron el quirófano no sin antes avisarle que ello no implicaba una recuperación total.

Asustada por el posible mal resultado, la artista decidió optar por un tratamiento más conservador. ¿El problema? Que, tal y como se desprende del entorno de la cantante, no parece que la voz está del todo recuperada.

De hecho, ya hay quien avisa en Barcelona que Shakira va a reventar. Y es que nada tiene que ver cantar con una guitarra tranquila en un estudio de grabación que subirse a un escenario cada día o cada dos días y estar más de dos horas forzando la máquina.

El miedo a que la voz no le responda es cada vez mayor, y la preocupación de las consecuencias que podría tener una nueva cancelación o un fracaso en cuanto a la venta de entradas va en aumento cada día.

Shakira necesita que todo salga bien

Entre otras cosas porque los últimos meses de la cantante han sido para olvidar. Al margen de sus polémica crisis de pareja con Piqué (que muchos aún no dan por acabada, ni mucho menos), los líos con la Hacienda española han sido de los gordos.

De hecho, la colombiana  ya ha tenido que hacer frente a un primer envite depositando 20 millones de euros, que corresponden a los impagos de impuesto del 2011. Pero eso es solo el principio, desde la Agencia Tributaria avisan que la cosa no quedará allí.

De ahí que Shakira, consciente que le llegarán más ‘palos’ económicos, está intranquila pensando en las ganancias o pérdidas de la próxima gira. Si la voz responde, no habrá problemas, si falla (como muchos vaticinan) el desastre será mayúsculo.