Shakira finalmente no pasará por el quirófano| EFE

“Shakira perderá la voz en un 80%”. Piqué cuenta el ‘plan b’

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La colombiana seguirá un tratamiento alternativo

11 de enero de 2018 (11:03 CET)

No pinta bien. El problema en las cuerdas vocales que sufre Shakira y que le obligó a suspender la gira El Dorado World Tour tiene a la colombiana contra las cuerdas.

Todo empezó con un “problema en la voz” por el que tuvo que cancelar el estreno de la gira. Una dolencia que se complicó en los siguientes días. El asunto derivó en una hemorragia en las cuerdas vocales por el que tuvo que anular todos los conciertos previstos.

Buscando soluciones

La cantante se desplazó entonces a Estados Unidos, a Boston. Allí fue atendida por el prestigioso laringólogo Steven M. Zeitels, que posee una cátedra en Harvard y al que muchos consideran el mejor del mundo en su especialidad. Se trata del mismo médico que operó a la cantante británica Adele por el mismo problema y que iba a intervenir a la de Barranquilla.

La sudamericana incluso había solicitado ser operada en la clínica Teknon de Barcelona e iba a poner de su bolsillo el montante que implicaba alquilar un quirófano y trasladar a todo el equipo del doctor Zeitels.

Pero tanto la artista inglesa como el laringólogo advirtieron a la pareja de Gerard Piqué: pasar por el quirófano no garantizaba que el problema desapareciera ni una recuperación completa.

En este sentido, la propia Adele reconoció en más de una ocasión que igualmente había tenido que anular más de  un concierto y que su voz nunca más volvió a ser la misma.

Plan ‘B’

Por este motivo, finalmente, Shakira decidió no someterse a la intervención, tal y como han revelado fuentes cercanas a Piqué. “Shakira perderá la voz en un 80%”. Al parecer, Shak tomó esta decisión por las terribles consecuencias que podría traer la operación. Una información que confirma las publicaciones de Diario Gol acerca del miedo de la cantante a operarse.

Las mismas fuentes explican el tratamiento alternativo por el que pasará la ‘cafetera’. Consistirá en administrarse una medicación de cortisona durante un mes, en el que deberá estar sin hablar. Ya a partir del segundo mes se pondrá en manos de un foniatra hasta mayo, mes en el que espera poder volver a planificar su próxima gira.