Sergio Ramos calentó el clásico en la Roja

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La actitud del central del Real Madrid no fue la mejor y escapó en cuanto pudo

Vicente del Bosque posa con dos ilustres madridistas como son Iker Casillas y Sergio Ramos | EFE

31 de marzo de 2016 (20:08 CET)

Sergio Ramos calentó el clásico del próximo sábado durante su breve estancia de concentración con la selección española. El central sevillano participó en el primer amistoso frente al combinado de Italia, pero abandonó el terreno de juego por molestias en la espalda, excusa que le sirvió para ausentarse definitivamente de la concentración. Ello, por cierto, desató una oleada de críticas a raíz de una foto que publicó su mujer, Pilar Rubio, mientras ambos cenaban en un restaurante.

La actitud de Ramos fue negativa durantes los días que estuvo concentrado, consciente de que se avecina el partido clave del curso: el Barça-Madrid en el Camp Nou. Quizás por ello Ramos estuvo muy distanciado de todos los jugadores en especial y, concretamente, de uno: Gerard Piqué.

Pareja en los partidos, tándem indiscutible en el centro de la zaga de la Roja conformando una de las duplas más temibles de todas las defensas del mundo, fuera del terreno de juego su relación está agrietada. Piqué lo lleva con sentido del humor –"a ver si para el próximo Periscope consigo convencer a Sergio Ramos", dijo– pero Ramos empieza a estar hasta arriba del catalán.

Tensiones en el ambiente

Nunca han terminado de congeniar, ambos son jugadores de fuerte personalidad. En la retina queda aquel episodio ocurrido hace varios años en que Piqué contestó una pregunta en catalán durante una rueda de prensa y Ramos interrumpió diciendo "ahora en andaluz". Sin embargo, lo que más ha afectado son las constantes provocaciones de Piqué, en el último año, hacia el Real Madrid.   

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