Sara Carbonero pide un nuevo programa a Telecinco

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La mujer de Iker Casillas quiere volver a la televisión

11 de febrero de 2018 (12:40 CET)

Sara Carbonero echa de menos la televisión. Han pasado ya más de dos años desde que la mujer de Iker Casillas decidiera pedir una excedencia para centrarse en el cuidado de su familia acompañando al portero es su aventura portuguesa.

Antes de marcharse a Oporto, Sara era una de las caras más conocidas de la pequeña pantalla y siempre conseguía buenas audiencias. El periodismo deportivo le dio la fama y en Telecinco estaban encantados con ella.

Un nuevo programa

El problema es que dos años lejos de la primera línea mediática son muchos, y Sara lo sabe. Es consciente de que, o bien vuelve a hacerse un hueco en la programación, o poco a poco su nombre perderá empuje. Si no lo está haciendo ya.

De ahí que, viendo que su vida en Portugal está cerca de acabarse, la comunicadora haya decidido ponerse en contacto con Mediaset para ponerse a la cabeza de una nuevo programa.

Eso sí, no quiere saber nada de deportes. A Sara le gustaría formar parte de otro tipo de formatos, con un contenido más social. De hecho, ella misma reconoció hace unos meses que tipo de programa le gustaría presentar.

Un formato que me gusta es el de programas denuncia. Me encanta y tengo una espinita… El diario de, presentado por Mercedes Milá o los 21 días con Samantha me encantan.”, dijo Carbonero.

La puerta está cerrada

El problema para la infuencer es que, de momento, en Mediaset le han cerrado la puerta. Vasile sabe que la mujer de Casillas ya no tiene la trascendencia mediática que tenía hace unos años y que el ‘boom’ Carbonero ya pasó.

No quieren contar con ella y menos aún cambiando de registro. Si vuelve, será para retomar el hilo de los deportes, donde triunfó ella y la cadena. Nada de “formatos de denuncia”. Al menos de momento.

Sin ir más lejos en las redes ya hay quien comenta que Sara dejó escapar un tren muy válido y que ahora será imposible que vuelva a tener otro. Ya la ven como una mamá ideal y centrada en la moda y los complementos, nada de tele. Incluso hay quien va más allá y la remata diciendo que “no está ni para servir cafés”.