¡Otro Fernando Alonso! Dejan tirada a Lara Álvarez

stop

El nuevo desamor de la cara bonita de Telecinco 

Lara Álvarez devora a Sara Carbonero con un bombazo

07 de febrero de 2017 (17:28 CET)

Soltera y entera. Lara Álvarez está atravesando uno de sus mejores momentos profesionales. En los últimos meses, la presentadora se ha convertido en una de las caras bonitas más deseadas de Telecinco.

Radiante. Su simpatía, sus ojos vibrantes, su eterna sonrisa y su cuerpazo de infarto no han dejado a nadie indiferente. Y es que desde que en 2010 entró en la pequeña pantalla, a la asturiana no le ha faltado trabajo.

Con una belleza sutil y elegante, la periodista de Gijón ha ido avanzando paso a paso. Sin levantar ruido, Lara ha ido creciendo. Su alegría y su profesionalidad la han llevado a lo más alto.

La gran diva de Telecinco

A día de hoy, es una de las reinas de Telecinco. Mediaset apuesta fuerte por ella. Tanto es así que no le falta trabajo. Protagonista de Las Campanadas, junto a Carlos Sobera, Álvarez es la cara bonita más codiciada de la cadena.

A diferencia de otras divas, la presentadora asturiana camina sin llamar la atención. Su elegancia y saber estar la han acompañado hasta lo más alto de la televisión.

Ahora bien, no todo es de color de rosa. Aunque su profesionalidad delante de la cámara atrape al público, la vida privada de Lara también ha dado de qué hablar.

Un nuevo desengaño amoroso

Su peculiar sonrisa parece eclipsar cualquier desamor. Sin embargo, la realidad es que la vida sentimental de Álvarez no acaba de culminar. Como mínimo, de puertas para fuera.

Tras el desengaño amoroso con Fernando Alonso, Lara rehízo su vida con un atractivo empresario gallego. Román Mosteiro y la asturiana iniciaron una relación el pasado mes de abril.

Ahora, diez meses más tarde, parece que han roto. Tal como asegura la revista Corazón, Lara y Román habrían finalizado su idilio amoroso. Todo apunta a que ha sido Lara la que ha tomado la decisión.

La bella presentadora sigue centrada en su trabajo, su familia y su perro, por lo que parece que sigue sin tener tiempo para el amor. Todo llegará.