Mateo Ferrer, el otro Cristiano Ronaldo

stop

El delantero del Mallorca B es el máximo goleador de España junto con el crack del Real Madrid 

Mateo Ferrer y sus estadísticas goleadoras

11 de marzo de 2016 (18:41 CET)

Que se codee en goles con Cristiano Ronaldo y Luis Suárez, aunque el uruguayo con uno menos, sabe por demás que forma parte del anecdotario futbolístico, de las circunstancias del juego, de los avatares de la competición, en este caso de la Tercera División balear. Que no pasa, sí, claro, por supuesto, de una "anécdota muy bonita", como repite sin cesar, pero deseoso de estirarla como un chicle y de disfrutarla hasta donde le sea posible. De momento, es, junto con el Bicho, el máximo goleador de España con 27 goles. Palabras mayores. Se llama Mateo Ferrer Cabrer, tiene 25 años, y juega en el RCD Mallorca B. "Nunca piensas una cosa así, y menos que puedan compararte con jugadorazos como Cristiano y Suárez", asegura, y añade con un par y como quien no quiere la cosa: "Ahora, estamos ahí arriba los tres, pero es anecdótico. Eso no quita, por supuesto, que esté muy contento por estar emparejado con jugadores que son de otro mundo".

Mateo Ferrer [Inca, Mallorca, 1990] es buena gente. Empezó a jugar al fútbol en el club de su ciudad natal, el CD Constancia, hasta que lo fichó el Infantil B del Mallorca donde estuvo cinco años. De la Ciudad Deportiva de Son Bibiloni, al Juvenil División de Honor del CD Ferriolense. Después de dos temporadas en el Municipal de Son Ferriol, en Palma, regresó al Constancia como amateur. En junio pasado, recaló en el Mallorca B, actualmente, líder destacado (61 puntos) del Grupo 11 de la Tercera División. A estela del club rojillo, la Peña Deportiva, de Ibiza (56), y el CD Constancia (55). Mateo firmó por una temporada más objetivos. Que no es otro que ascender a la Segunda División B. Están en ello.

Cuatro 'hat-tricks' y un 'póker'

El delantero del filial del Mallorca tiene claro que además de por sus virtudes futbolísticas, buena parte del acierto rematador recae también en sus compañeros de equipo. "Si he logrado marcar 27 agoles, que es una cifra excelente, ciertamente, es gracias a ellos, que son muy buenos", remarca como si fuera una frase hecha. Veintisiete tantos son una barbaridad, ya sea en Primera como en Regional Preferente. Mateo lleva anotados hasta ahora cuatro hat-tricks (CD Ferriolense, UD Collerense, CE Campos y Penya Ciutadella) y un póker, contra el CF Sóller. Cristiano, en cambio –y que el portugués me perdone por osar colocar en este punto de la historia la locución adverbial–, un hat-trick y un repóker contra el Espanyol, y un póker, frente al Celta de Vigo. El mallorquín y el luso han logrado sus goles con el mismo número de partidos: 14.

Muchos con la testa. "Es mi mejor faceta, remato bien de cabeza", afirma. Mateo Ferrer es un killer del área que vacuna al portero rival en un plis plas. "Sí, aprovecho las oportunidades que se me presentan", dice. De 29 partidos disputados, el delantero centro del Mallorca B sólo ha dejado de jugar uno, por sanción. "Me expulsaron contra el Ferriolense (0-2). Intenté meter el pie para marcar y le di al portero [Ángel Sánchez]; veinte minutos después, en otra jugada parecida, me mostraron la segunda amarilla y me expulsaron con la roja. No fue agresividad ni nada parecido. No me caracterizo por ser un jugador bruto, sucio, en mi carrera sólo me han expulsado dos veces", dice el mallorquín en su autodefensa.

Las estadísticas, a veces, engañan

Las estadísticas a veces proporcionan una fotografía distorsionada de la realidad. ¿Seis amarillas y una roja no son muchas tarjetas para un delantero centro? "No sé qué decirte", reconoce Mateo Ferrer en un rasgo de sinceridad. "Si tiramos de estadísticas, con seis amarillas y una roja, te diría que sí. Pero yo no lo veo así; en mi opinión son cuatro amarillas –porque no he cumplido ciclo–, y, en un partido, doble amarilla, que acarreó la roja. Eso es más normal. Tengo que pelear con los defensas, es una categoría muy física, y sobre todo fuera de casa, se requiere intensidad, ¡normal! Quieras o no, te enfrentas a centrales fuertes, saltas de cabeza, en el área, fuera de ella, mides mal, chocas y te cae la tarjeta. Pero cuatro amarillas en 28 partidos no salen ni a…". A 0,142857 por encuentro, una menudencia incluso si incluimos las dos que olvida.

Javier Olaizola, técnico de la casa

El Mallorca B está dirigido por un hombre de la casa, el donostiarra Javier Olaizola [San Sebastián, 1969], ex defensa del RCD Mallorca donde jugó nueve temporadas [de 1995-96 a la 2003-04], tras las cuales, se retiró. Llegó a ser capitán del conjunto rojillo, con el que ascendió a Primera División en 1997 y conquistó la Supercopa de España de 1998 y la Copa del Rey de 2003 ante el Recreativo de Huelva (0-3). Olaizola no jugó la final de Elche. Como técnico, en la temporada 2013-14 logró salvar al Mallorca del descenso cuando se hizo cargo del primer equipo en las tres últimas jornadas. "Javi es muy buen entrenador, con mucha experiencia, tiene mucho nivel", asegura Mateo. "Ha sido jugador profesional y quieras o no, se nota. Nos explica sus vivencias, nos ayuda en todo. Olaizola", añade el atacante mallorquinista, "entiende al jugador, prepara muy bien los entrenamientos y los partidos y ahí está la clasificación, estamos arriba".

La edad, y el objetivo prioritario del club del Iberostar Estadi de tener a toda costa a su filial en Segunda División B, a Mateo, le han jugado una mala pasada. No ha podido debutar con el ahora conjunto de Fernando Vázquez por ser mayor de 23 años. Si lo hiciera, tiene 25 años, se cerraría la puerta de retorno al B y los de Son Bibiloni lo necesitan. El jugador finaliza contrato en junio próximo, pero tiene una cláusula por objetivos que le faculta para prorrogar una temporada más su vinculación al Mallorca. El segundo año, en cualquier caso, es negociable. Es decir, puede renunciar si no le satisface lo que le ofrecen. Y ofertas, hoy por hoy, no le faltan al CR7 de la Tercera balear.

Objetivo: ascender a Segunda B

"La próxima temporada queda muy lejos y aún no sé lo que voy a hacer, tampoco sé qué me van a proponer. ¡Ya veremos!", asegura Mateo Ferrer. "Nuestro objetivo es subir a Segunda B y tenemos que estar centrados sólo en eso, porque siempre es complicado ascender. Ahora vamos líderes, el grupo se lleva muy bien y debemos seguir con esta dinámica para cumplir el objetivo", subraya. Y la prueba del algodón de que estamos ante un tipo muy listo es que ofertas, ahora, ni mentarlas: "Es un error hablar de eso, únicamente tenemos que pensar en ascender a Segunda División B", insiste.

De momento, Mateo Ferrer disfruta de su condición de ser máximo artillero de España. Eso sí, junto a Cristiano. Casi ná.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad