Los números rojos de Sara Carbonero: Slow Love está en bancarrota

La esposa de Iker Casillas y su descalabro empresarial

Fotografía: Los números rojos de Sara Carbonero: Slow Love está en bancarrota
Fotografía: Los números rojos de Sara Carbonero: Slow Love está en bancarrota

Sara Carbonero se enfrenta a un momento clave en su carrera profesional. Tras la decisión de Iker Casillas de colgar las botas, la toledana y el ya ex futbolista regresan a Madrid después de cinco años, y es el momento de afrontar nuevos retos.

El meta, por su parte, ejercerá de Embajador del Turismo Sostenible, mientras asesora al entorno de Florentino Pérez en el Real Madrid. Un cargo, este último, al que accedió hace unas semanas.

Futuro con dudas

La que no lo tiene tan claro es Sara. La de Corral de Almaguer está pendiente de si se perpetra su regreso a Mediaset. Antes de caer enferma presentaba una sección en Deportes Cuatro en la que realizaba entrevistas personales a personajes relacionados con el deporte. Y ahora está por ver si la cadena le reabre las puertas.

 
Aunque esa no es la mayor preocupación de la WAG. Lo que realmente la trae de cabeza es Slow Love, la web que fundó junto a su inseparable amiga Isabel Jiménez en mayo de 2015. Un negocio que, según ha destapado Jaleos, no va tan bien como debería.
 

Números rojos

Cuando abrieron el portal, el objetivo era comercializar prendas de diferentes marcas. Pero con el paso del tiempo ha perdido mucho tirón. Y actualmente solo venden piezas de la marca de Carbonero.

Sara Carbonero junto al logo de SlowLove

Todo ello mientras el negocio acumula grandes pérdidas. El medio mencionado apunta que en 2017 registraron pérdidas de casi 30.000 euros, mientras que en 2018 estas ascendieron hasta los 80.000 €.

Cabe decir que uno de los motivos de estos crecientes números rojos se deben a varios motivos. Por un lado, la caída libre en las ventas. En solo un año han dejado de vender productos por un valor total de 100.000 euros. Por otro, Carbonero y Jiménez tuvieron que pedir un crédito en 2018 que ascendió hasta los 104.700 euros, cuyo objetivo era pagar deudas a proveedores que ascendían hasta los 150.000 €.