Las mofas que marcaron la adolescencia de Sara Carbonero

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La mujer de Iker Casillas vivió un auténtico infierno en el colegio

Las fotos más salvajes de Sa

12 de febrero de 2017 (13:17 CET)

Sara Carbonero ha recuperado su blog vinculado a la revista ELLE para tratar un tema tan candente cuanto preocupante en la sociedad española: el acoso escolar.

La esposa de Iker Casillas lleva a cabo una reflexión sobre una situación que ocurre cada día en las escuelas y que los profesores, en muchos casos, son incapaces de ver, intuir o detener.

La fórmula pasa por mejorar la educación de los niños y erradicar a esos padres que inculcan a sus hijos la premisa de "búrlate tú de ellos, antes de que otros lo hagan de ti" o "si alguien te dice o hace algo, le pegas una buena leche y ya verás como no vuelve".

La educación a esas edades no es fácil y más cuando hay muchos niños a los que les nacen esos instintos malvados. A menudo, movidos por envidias y celos difíciles de gestionar con esos años.

Carbonero cree que hay un problema de raíz en la sociedad española y lo denuncia: "Nadie merece, y menos un niño, que se le acose e insulte o se le haga sentir vulnerable, que no vale nada".

"Debemos luchar por dar a nuestros niños (víctimas, acosadores, testigos) las herramientas necesarias para manejar este tipo de situaciones", dice la madre de Martín y Lucas.

Como Julia Roberts

Y se explaya en este punto: "Aunque parezca mentira, hay quien todavía le quita hierro a este asunto (he escuchado a personas que tratan de suavizarlo) diciendo que no es nada nuevo, que siempre ha ocurrido. Siempre han existido ''los malotes'' en los colegios. Niños que se aprovechaban de la debilidad de otros niños, les insultaban, les menospreciaban... Todos nos hemos reído del ''gordito'' o el ''cuatro ojos'' de la clase pero no pasaba nada. Permitidme que dude de esta afirmación, lo de que no pasaba nada... ¿Alguno de vosotros habéis hablado con alguien que haya sufrido estos insultos?".

Pero no solo son los gorditos y los cuatro ojos. Julia Roberts también fue víctima en clase por su boca grande, aspecto que tiene en común con Sara Carbonero.

La mujer de Casillas ya avanzó en una entrevista que no le gusta mucho pintarse los labios porque los tiene muy grandes, como la boca. Quizás también ella fue víctima de acoso. Y si no lo fue, lo vivió desde primera fila, según se desprende de sus palabras.

El asunto es que cualquiera, por muy guapo que sea, puede ser una víctima porque la maldad de los niños suele responder a esas envidias. Entonces, cualquier característica del ser humano es suficiente para tratar de ridiculizarlo: ya sea el tamaño, los dientes, las orejas o la boca.  

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