Las fotos prohibidas de Sara Carbonero: así era antes la mujer de Iker Casillas

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El cambio radical de la presentadora 

Las fotos más salvajes de Sa

12 de abril de 2017 (14:23 CET)

¡Cómo pasa el tiempo! A día de hoy, Sara Carbonero es una de las divas más codiciadas de nuestro país. Desde tierras lusas, la esposa de Iker Casillas continúa siendo una influencer en toda regla. Su tirón no mengua.

Con más de 1,2 millones de seguidores en Instagram, la toledana levanta pasiones allá donde va. Y es que desde que en 2010, el famoso beso en el Mundial de Sudáfrica la situó en la cúspide, la de Corral de Almaguer no ha parado de crecer.

Su profesionalidad ante las cámaras, su peculiar belleza y su historia de amor con Casillas resulta la mezcla perfecta. Estilo, empatía, elegancia, sutileza, discreción y cercanía. Sara se ha afianzado en el trono como una de las prescriptoras más codiciadas.

En el punto de mira de las grandes marcas

Con el permiso de la gran reina de Instagram, Paula Echevarría, la toledana es un gran atractivo para las principales firmas.

Por ello, más allá de su trabajo en el blog de la revista Elle y en su empresa -Slow Love- la presentadora también protagoniza campañas publicitarias con distintas marcas. Su físico y su estilismo particular la han convertido en una auténtica it girl.

Ahora bien, no siempre ha sido así. Como todo, Sara ha madurado mucho en los últimos años. La mujer de Iker ha cuidado su figura y su apariencia al detalle, por lo que nada tiene que ver con la joven que dio sus primeros pasos en Radio Marca.

Nada que ver

La de Corral de Almaguer ha cambiado considerablemente. Ha pasado de ser una joven que justo acababa de comenzar a ser una mujer de armas tomar. Y es que no solo su ritmo de vida y su actitud ante las cámaras son diferentes, la apariencia es distinta.

Su estilismo ha modificado totalmente, aunque su rostro y su cuerpo también. Aunque Carbonero no muestra su rutina de ejercicios, tal como hacen la gran mayoría de influencers, todo apunta a que el deporte y la dieta han sido sus mayores aliados. En varias ocasiones ha mostrado su gusto por el yoga.

Al lado de Casillas, un deportista que cuida al detalle el menú, Sara también se ha apuntado a esta costumbre tan recomendable como saludable. En los últimos años la toledana ha perdido peso y ha esculpido sus curvas. Ni rastro de los dos embarazos.

Además, su rostro también ha cambiado. Aunque la española asegura que no ha pasado por el quirófano y que no se ha hecho ningún retoque, cuesta de creer que todo sea fruto de la madurez.

Sea como fuera, Carbonero se ha convertido en una de las divas más deseadas de nuestro país. Su físico es envidiable y su peculiar manera de ser encandilan. Chapeau