La pareja española no se pone de acuerdo | EFE

La rajada contra Iker Casillas (y Sara Carbonero) en el vestuario del Oporto

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Las críticas hacia la pareja son cada vez más duras

03 de noviembre de 2017 (18:44 CET)

La rajada contra Iker Casillas (y Sara Carbonero) en el vestuario del Oporto

No lo están pasando bien. Los días felices de Iker Casillas y Sara Carbonero en Oporto está llagando a su fin. ¿El motivo? Los problemas que está teniendo el guardameta en su club, el Porto.

Y es que lejos quedan ya los días en los que Casillas era un nombre respetado dentro del vestuario portugués. Hoy en día sus compañeros ya no muestran la simpatía y el aprecio que mostraron cuando llegó al equipo.

Muchas son las voces internas que apuntan a que Iker está ya más pendiente de sí mismo que del equipo.

Precisamente esta fue una de las causas por las que su entrenador Sergio Conceiçao decidió quitarle la titularidad al español. Según el técnico luso, Casillas no está al cien por cien centrado en lo deportivo y pasa más tiempo enganchado al móvil que mirando la pelota.

Y no sólo eso, sus propios compañeros son los que se quejan de la actitud del portero. Muchos incluso son de la opinión que el ex del Real Madrid fue al Porto a jubilarse. Más pendiente de sus arreglos estéticos que de los partidos, sus colegas ya lo han señalado tanto a él como a Sara, a la que acusan de andar con aires de diva.

Otro de los motivos por los que el vestuario le ha dado la espalda al español no es ni más ni menos que el dinero. Iker es el jugador mejor pagado de la plantilla, algo que escuece y mucho viendo el rendimiento del guardameta.

Próximo destino

Pero parece que los días difíciles de Iker y Sara en Oporto tienen fecha de caducidad: junio de 2018. El próximo verano Casillas acabará contrato con el club y desde las oficinas del equipo luso no tienen ninguna intención de renovarle.

Todo parece indicar que la MLS, la liga de fútbol americana, será el nuevo destino de la pareja. Nadie en Europa quiere pagar por un portero con una ficha tan alta y una edad tan avanzada.

En cualquier caso una cosa está clara: los meses antes restantes de contrato se les pueden hacer extremadamente largos a la pareja.