“Jugamos con 10”. Isco estalla en el Marruecos-España y Sergio Ramos no tapa el problema | EFE

“Jugamos con 10”. Isco estalla en el España-Marruecos y Sergio Ramos no tapa el problema

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La selección española salva un empate 'in extremis' contra Marruecos y roza la vergüenza

25 de junio de 2018 (22:22 CET)

Esta España no enamora. Todo lo contrario. Roza la vergüenza.

La selección española firmó un partido ridículo contra Marruecos (2-2). Una vez más, hizo gala de una falta de argumentos abrumadora. Y de una desmotivación preocupante.

Sobre la campana, la Roja logró un empate 'in extremis' después de ponerse dos veces por detrás en el marcador. Y gracias a la carambola del empate entre Irán y Portugal (1-1) pasó primera de grupo.

El gol del empate final fue obra de Iago Aspas en una jugada muy polémica: el árbitro la anuló por fuera de juego y el VAR obligó a su rectificación. El rival en octavos será la anfitriona, Rusia.

La selección está sufriendo las consecuencias del despido fulminante de Julen Lopetegui y del malogrado recambio de Fernando Hierro. La Roja no tiene entrenador.

Contra Marruecos, el equipo español fue un espejismo de lo que debe ser. Está a años luz de poderse llevar este Mundial. El vecino africano, eliminado, fue mucho más competitivo.

Thiago, al banquillo

Daba la sensación de que eran los marroquíes quiénes de verdad se jugaban algo. Quizá, su orgullo. En cambio, los cracks de la selección española iban andando. Sin dureza, ni ambición.

iniesta isco españa marruecos | EFE

Isco Alarcón fue el único jugador que estuvo a la altura. Aunque ni mucho menos realizó la exhibición que describieron los espesos comentaristas de Deportes Cuatro, al nivel de la Roja. El malagueño terminó desquiciado por las dificultades de penetrar al rival.

Iniesta, intermitente –erró en el primer gol de Marruecos, pero brilló en el primero de España–, aportó luces y sombras. Más de lo que hicieron los desaparecidos Thiago y Silva.

El ex jugador del Barça, la sorpresa en el once, falló en casi todas sus intervenciones decisivas. Su mal partido le condenará al banquillo para recuperar a Koke en octavos, mientras que el canario del Manchester City fue un fantasma. Casi como el errático Diego Costa.

Busquets fue una vez más el pulmón del equipo, capaz de solventar los errores de sus compañeros junto a un Piqué más ofensivo que defensivo. Se salvan por los pelos.

Isco e Iniesta, la brizna de esperanza

El resto de defensas estuvieron calamitosos. Jordi Alba, incomparecido, Sergio Ramos falló en los dos goles y Carvajal hizo que se echase de menos a Nacho. Muy flojo.

sergio ramos pique españa marruecos | EFE

Peor estuvo aún David de Gea. Su falta de confianza transpira como no lo hace el sudor a través de su camiseta. El poco trabajo que tiene lo hace mal.

Es una obviedad que esta España no aspira a nada. Además de jugar lentos como tortugas, no tienen argumentos ofensivos. La conexión de Isco e Iniesta es la única brizna de esperanza.

Hierro tardó en mover el banquillo. Y lo hizo de aquella manera: Aspas y Asensio dieron descanso a Costa y Thiago. Poco después, Rodrigo sentó a Silva.

El golazo de Aspas

Y en los instantes finales, durante el tiempo de prolongación, uno de los cambios logró el gol del empate que da la primera plaza. Una genialidad de Aspas que ya tose a Diego Costa.

iago aspas españa marruecos gol | EFE

Desde el vestuario no se oculta que la decisión de Luis Rubiales está pasando factura. Hierro cae bien, pero no es el entrenador que debería dirigir al equipo.

En las redes sociales el enfado también es de dimensiones siderales: “Jugamos con 10”. Por fortuna, el próximo rival será Rusia y no Uruguay, un equipo mucho más rocoso.

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