El Mallorca celebra el centenario al borde del foso

stop

El club balear fue fundado en 1916 por Adolfo Vázquez Humasqué, un catalán socio del Madrid

El equipo que representaba al Mallorca en 1916, antes de jugar contra el Barça, y todos los escudos de la historia del club (1916-2016)

04 de marzo de 2016 (17:28 CET)

El RCD Mallorca jugará mañana el partido del Centenario contra el Real Oviedo con sentimientos encontrados. Con temor, porque necesita sumar puntos para vadear el foso de la Segunda División B, y con la lógica alegría de quien celebra una efemérides centenaria. El equipo rojillo estrenará una camiseta conmemorativa, y el encuentro tendrá carácter benéfico. La recaudación íntegra –un euro la entrada– irá destinada a la Fundación Aprendizaje en Acción, organización sin ánimo de lucro dedicada a programas y proyectos de alto impacto social. El rey Felipe VI preside el comité de honor del Centenario, cuyos actos se alargarán durante todo el año. En la cita del Iberostar Estadio estarán presentes los tres máximos accionistas estadounidenses del club balear: Robert Sarver, Andy Kohlberg y Steve Nash, ex jugador de baloncesto del equipo californiano Los Angeles Lakers y, anteriormente, de Phoenix Suns.

El RCD Mallorca no siempre se llamó así. Su primera denominación fue Real Sociedad Alfonso XIII FBC, fundado por el ingeniero agrónomo Adolfo Vázquez Humasqué [imagen], catalán hijo de un guardia civil nacido en Vilafranca del Penedès en 1887 pero recriado en Madrid, que llegó a ser socio del Real Madrid. El RCD Mallorca/RS Alfonso XIII FBC se constituyó oficialmente el 27 de febrero de 1916, según consta en el Libro de Actas. Aunque a efectos fundacionales se toma como referencia, el 5 de marzo del mismo año, fecha de la inauguración del campo de Buenos Aires y del primer partido del Alfonso XIII contra otro equipo alfonsino, el Victoria Eugenia.

Primer once y primera directiva

Este fue el primer once rojillo de la historia: Vidal; Zaforteza, Ramis de Ayreflor, Bartolomé Ferrer, Antonio Llabrés, Janer, Llauger, Calafell, Ballesteros, Victoriano Ferrá y Parpal. Ganó el Alfonso XIII 5 a 1. Las crónicas, sin embargo, dijeron que el "más bonito" había sido el Victoria Eugenia.

Al día siguiente, se eligió la primera junta presidida por Adolfo Vázquez Humasqué. El resto de la directiva quedó así establecida: vicepresidente, Antonio Moner Giral; secretario, Rafael González; vicesecretario, Joaquín Mascaró; tesorero, Mateo Palmer; contador, Pedro Barbarín; vicecontador, Fernando Pinillos; vocales, Miguel Estades, Miguel Vidal, José Llauger y Gabriel Muntaner.

El primer rival que podríamos denominar serio del Alfonso XIII fue el equipo reserva del FC Barcelona. El partido se disputó, el 25 de marzo de 1916, en el campo de Buenos Aires, congregó a numeroso público, la crème de la crème de la sociedad palmesana, la mayoría acudía por primera vez a un partido de fútbol. Estaban en los palcos, entre otros, el capitán general, el gobernador civil, el gobernador militar, los señores Marqués De la Torre, Sureda, Gual de Torrella, Zaforteza, Vivot, Conde de Ribas, Delgado, Roses, Maura, Alemany… Ganaron los culés 0 a 5, la recaudación ascendió a la astronómica suma para la época de 480 pesetas, 2,88 euros de hoy. Para hacernos una idea: en la Segunda República, catorce años más tarde, un kilo de pan costaba 0,60 céntimos; un kilo de carne, tres pesetas; y unos zapatos, 30.

"Sociedad benéfica antituberculosa"

Un mes después, el 14 de abril, Vázquez Humasqué se retiró oficialmente de la presidencia –le nombraron presidente honorario–, y colocó en su lugar a su amigo Moner Giral. González ascendió a vicepresidente, y en el sillón de éste, se sentó Alberto Elvira, otro de los personajes que trabajaron inicialmente junto con Vázquez Humasqué y Giral, para dotar al balompié balear de una estructura propia e independiente de la Federación Catalana de Fútbol. La idea fracasó y el ingeniero optó entonces por crear el Alfonso XIII. Vázquez creía que a la nueva sociedad debía considerársela como una "sociedad benéfica antituberculosa", merecedora, decía, del apoyo de todas las corporaciones oficiales. En este sentido, al menos, es evidente que el fútbol ha cambiado mucho en cien años. Sólo hay que fijarse en el presupuesto que manejan algunos equipos españoles, por no irnos más lejos.

                *Plantilla de la RS Alfonso XIII FBC de 1924

En ese incipiente, pero firme, caminar de la RS Alfonso XIII por la primera mitad del siglo pasado también jugaron un papel muy importante –especialmente en la década de los felices veinte–, José Ramis de Ayreflor, cuya gestión resultó capital para consolidar y desarrollar la sociedad alfonsina. Ramis de Ayreflor fracasó con estrépito, en cambio, en el terreno económico, llevando al club al borde de la quiebra. En su segunda etapa como presidente –de mayo de 1929 al 20 de enero de 1930–, Ramis de Ayreflor trasladó la sede social a la calle de Unión de Palma, donde estuvieron las oficinas del club hasta 1944. Otro mallorquinista o alfonsino destacado, que tanto monta, monta tanto, fue Luis Sitjar Castellá, el más conocido fuera de las Islas de la historia moderna del RCD Mallorca por llevar su nombre desde 1956 el antiguo estadio de Es Forti. Otro nombre ilustre de aquella etapa: Sebastián Sancho Nebot, profesor de la Escuela de Comercio, presidió el club en dos ocasiones: de junio de 1927 al 26 de febrero de 1928, y de enero de 1930 al 14 de abril de 1931.

Primera película argumental de Baleares

Con la proclamación de la República, Sancho Nebot dimitió de la presidencia, sustituyéndole Antonio Parietti Coll. Finalizada la Guerra Civil, Sebastián Sancho Nebot fue delegado de Propaganda de Falange Española Tradicionalista y de las JONS.

Durante su estancia en Palma de Mallorca, Adolfo Vázquez Humasqué escribió un ensayo, Nuevos cultivos de Mallorca (1915); una novela, El secreto de la Pedriza (1920); y una obra de teatro, El Corrosivo (1921), en colaboración con su hermano Juan. En 1925 la productora Balear Film, fundada por Juan Mas Quetglas y Serafín Sureda, adaptó para la gran pantalla la novela de Vázquez Humasqué protagonizada por Aguiló Torrandel. Aguiló contó con un elenco de actores encabezados por Rosita Barberán, madre de Pepe Tous, quien fuera editor del diario Última Hora y marido de Sara Montiel. El secreto de la Pedriza o contrabando en Mallorca se considera como la primera película argumental de Baleares. La relación de los hermanos Vázquez Humasqué con el cine no se quedará ahí, en 1926 escribieron y dirigieron El tiro de gracia.

Con la proclamación de la República, la RS Alfonso XIII FBC pasó a denominarse Club Deportivo Mallorca, mientras Vázquez Humasqué ocupó diversos puestos técnicos de alta responsabilidad política: director general del Instituto de la Reforma Agraria, y en la Guerra Civil, subsecretario del Ministerio de Agricultura. En temporada 1949-50, con el Conde de Olocau en la presidencia, el club recuperó el título de Real otorgado por el rey Alfonso XIII, pasando a denominarse por primera en su historia como Real Club Deportivo Mallorca, nombre que aún perdura en la actualidad.

Huida a México en el vapor 'Sinaia'

Con las tropas de Franco a las puertas de Madrid, el fundador del Alfonso XIII/RCD Mallorca huyó con su familia a Barcelona, cruzó la frontera francesa, y el 26 de mayo de 1939, embarcó en el vapor Sinaia rumbo a Veracruz, México, donde murió el 26 de abril de 1975.

Adolfo Vázquez Humasqué se aficionó al fútbol viendo jugar a los pioneros del Madrid FC en los desmontes de la antigua Plaza de Toros de la capital de España. De hecho, se hizo socio del Real Madrid en 1920, siendo vicepresidente del Alfonso XIII, y directivo madridista un año antes de abandonar Palma para siempre. Fue vocal en la junta que presidió Pedro Parages Diego-Madrazo. Aún así, durante el largo exilio mexicano, durante aquellas largas vacaciones del 36 que escribiría Jaime Camino, el ingeniero agrónomo Adolfo Vázquez Humasqué sólo tuvo palabras y recuerdos para una isla, Mallorca; para un equipo, el RCD Mallorca; y para un amigo, Antonio Moner Giral.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad