El lío de cuernos que persigue a Cristiano Ronaldo en Portugal (y hunde a Georgina Rodríguez)

stop

El futbolista del Real Madrid fue sorprendido coqueteando con otra chica

Georgina Rodríguez es la última conquista de Cristiano Ronaldo

31 de marzo de 2017 (20:03 CET)

El último escándalo del corazón que salpica a Cristiano Ronaldo traerá cola. Recién empezado su nuevo idilio y ya lo relacionan con un lío de cuernos.

El futbolista del Real Madrid mantiene un romance desde hace varios meses con la modelo Georgina Rodríguez. Una chica que trabaja mucho su cuerpo.

Sin embargo, parece que las curvas de la joven de 22 años no son suficientes para Ronaldo, que recientemente contactó con la mujer más curvilínea de todas.

Miss Bum Bum es el nombre por el que se conoce a Erika Canela, ganadora del título a mejor trasero de Brasil.

Curiosamente, Georgina también suele presumir de trasero en Instagram. Algunas de sus fotos más subidas de tono evidencian las horas de gimnasio que le echa.

Sin embargo, la posibilidad de conocer a la exuberante Miss Bum Bum parecía ser primordial para Cristiano. Tanto es así que la contactó.

El portugués se enteró que el mejor trasero de Brasil se había trasladado de visita a Portugal. No quería perder la ocasión de conocerlo.

Esto fue lo que ocurrió

"¿Quieres venir a mi casa? Quiero verte. Vivo junto a ti. Podemos descansar juntos", escribió el delantero por mensaje.

Ella entonces aceptó: "En la mañana dijo que sentía haberse quedado dormido y preguntó si quería ir a conocer su casa. Le expliqué que tenía un avión que abordar pero me dijo que tratara de cambiarlo. Dijo que le encantaría conocerme. Fui al aeropuerto, logré cambiar mi vuelo y hablamos de nuevo".

"Me demoré. No pude acceder a mi móvil porque no estaba funcionando correctamente, pero después lo hice. En el auto hablé con él y estaba irritado. Fue un poco rudo conmigo y no me gustó. Me dijo que tenia poco tiempo por otros compromisos", relata Miss Bum Bum.

Todo quedó en un mero coqueteo: "Le dije: 'No soy una mujer de 15 minutos o media hora'. Y regresamos a mi hotel. Me hubiera encantado salir con él pero me iba a usar como un objeto". 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad