El ‘Chiringuito’ de Pedrerol deja una nueva víctima en la cuneta

El programa del presentador catalán potencia el show para paliar la falta de imágenes

Fotografía: El 'Chiringuito' de Pedrerol deja una nueva víctima en la cuneta
Fotografía: El 'Chiringuito' de Pedrerol deja una nueva víctima en la cuneta

Josep Pedrerol y su Chiringuito de Jugones no dan tregua. Desde que comenzaron a dar guerra en septiembre de 2008 con el embrionario Punto Pelota de Intereconomía –un programa realizado con muy pocos medios que se hizo famoso por sus polémicas y las discusiones subidas de tono entre los colaboradores–, Pedrerol y los suyos han arrasado con todo lo que se han encontrado por el camino. Cualquier atisbo de competencia ha sido ferozmente liquidado. La última víctima que han dejado en la cuneta es Estadio 1, el programa de la televisión pública dirigido por Juan Carlos Rivero.

El Chiringuito, un programa que despierta pasiones y odios casi por igual, logra año tras año mantenerse como líder de las noches deportivas. Este domingo, aprovechando la dramática derrota del Real Madrid contra el Atlético en el Bernabéu, volvió a subir audiencias: 298.000 espectadores y el 5% de la cuota de pantalla. La tertulia coincidía con la gala de los Oscar.

El naufragio de ‘Estudio 1’

Estadio 1 era este año el único programa llamado a hacerle la competencia a Pedrerol. La única baza que tenían los hombres de Rivero no era nada despreciable: TVE compró la exclusividad de las imágenes de la Liga española por 12 millones de euros. Por tanto, solo los programas deportivos de la pública podían utilizar todos los resúmenes sin límites. El Chiringuito, al no ser un informativo, se quedaba huérfano de imágenes. Tocaba improvisar.

Pero la improvisación nunca ha sido un problema para el polémico Pedrerol, experto en la televisión de entretenimiento. Y es que los cimientos de El Chiringuito residen en un equipo de colaboradores que son como una familia. El programa es puro ocio, diversión, porque tan pronto Tomás Roncero y Carme Barceló se están matando, como de repente son los mejores amigos del mundo. Esta complicidad traspasa las pantallas y engancha al espectador.

No admiten clases de periodismo

Esta y algunas de sus secciones e invenciones –la ronda del público, los recopilatorios de vídeos de Nacho Peña y los castings abiertos para encontrar nuevos colaboradores o, más recientemente, una sustituta para Irene Junquera (con mucha polémica sexista)– son las claves que sustentan al Chiringuito, un programa siempre marcado por el debate sobre lo que es hacer periodismo. Incluso de una cuña publicitaria de máquinas de afeitar supieron sacar entretenimiento.

El presentador catalán no admite clases de periodismo, y suele presumir de que en El Chiringuito hacen mucho periodismo –el ejemplo de que Quim Domènech destacó que Víctor Valdés iba a dejar el Barça antes que nadie es frecuente–, aunque también ha tenido en plantilla a colaboradores como François Gallardo, famoso por sus predicciones desafortunadas.

Competencia y ‘tránsfugas’

Más allá de esta discusión, la realidad es que Pedrerol y los suyos han barrido a Estudio 1 del mapa –los que en teoría seguirán son Estudio Estadio– sin tener las imágenes ni los resúmenes. Y antes hicieron lo propio con Futboleros (Marca TV), Tiki-Taka (Mediaset) y La Goleada (13 TV). Ya no tienen prácticamente competencia, lo que ha generado que Pedrerol poco a poco vaya contratando a los tertulianos que se han quedado colgados tras cerrar los anteriores programas.

Alfredo Duro, Lobo Carrasco, Paco García Caridad, Eduardo Inda, Cristóbal Soria, Juanma Rodríguez y Edu Aguirre, entre otros, son un ejemplo de competencia que estaba en el otro bando y terminó en el banquillo de Pedrerol. Otros colaboradores que refuerzan la propuesta intratable de El Chiringuito son los ex futbolistas Guti, Álvaro Benito y el Loco Gatti.