El capricho de niña rica de Sara Carbonero en plena cuarentena (y muy caro)

El regalo del que todos hablan en las redes sociales

Fotografía: El capricho de niña rica de Sara Carbonero en plena cuarentena (y muy caro)
Fotografía: El capricho de niña rica de Sara Carbonero en plena cuarentena (y muy caro)

Sara Carbonero sabe muy bien que la figura de su marido, Iker Casillas, es ya una de las más notorias en las redes en estos últimos días. Entre otras cosas porque apenas faltan días para que se cumpla un año desde que el corazón le dio un buen susto al portero español: un infarto que le ha dejado, desde entonces, lejos de los terrenos de juego.

Es más, hace apenas dos días fue el propia Casillas el que colgó un tweet que más tarde  borró. Un tweet en el que dejaba caer que algo grande iba a pasar en los próximos días: “Semana importante para mí en lo personal, se acerca un día muy especial para mi vida. Se agolpan en mi cabeza muchos recuerdos, el primero aquel 12 de septiembre de 1999 cuando debuté como portero del primero equipo del Real Madrid. 4 días… #hace1año”.

El capricho de Iker Casillas

Y claro, muchos vieron en estas palabras una especia de anticipo de lo que podría ser, teniendo en cuenta su edad y el infarto, el anuncio oficial de su retirada como futbolista profesional.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Seguramente esta imagen sea para vosotros un simple balón de fútbol en un terreno embarrado. Sensación de frío. Por eso de la decadencia de la foto y tal. Os voy a decir lo que yo veo. A mi jucio, eso no es un balón de fútbol. Eso es el Mikasa. Duro de cojones. Te dejabas la puntera para sacar de puerta. Pobre del que recibiera un balonazo!! Si era en la cara te la dejaba calentita un buén rato. Si te pegaba en el muslo al defender un tiro te dejaba una especie de mordisco…. Te agarraba el muslo y no sabías soltarlo. Todo eran contratiempos. Por no hablar de rematar de cabeza. Estaban hechos para melones grandes. De cantidades tipo superlativas. En cuanto al barro.. Veo La Mina, El Ernesto Cotorruelo, Colegio San Agustín, el Siete picos, el colegio Recuerdo, los campos de la EMT, el García La Mata, Adarve, Colegio Valdeluz, Canillas, el Soto, al Atlético Aviación, el Hogar, Santa Eugenia, Navalcarbon y cientos de campos de la comunidad de Madrid… #buenosdías ⚽ Etiqueta esos nombres de los campos míticos con esta foto-recuerdo!!!

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Pero ojo porque el protagonista de la última polémica no ha sido precisamente Iker, sino el que fuera compañero suyo en el Porto, Óliver Torres. Y es que es el español el que ha relatado cómo fueron los días posteriores al infarto y cómo se vivió desde el vestuario luso.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Por ti, y por todos, seguimos juntos!! ⚪️🔵💙 #ForçaPorto

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Luego, cuando el médico del equipo habló con nosotros… Me entró una cosa por el cuerpo y comienzas a preocuparte. Adrián (ahora jugador de Osasuna) y yo fuimos los primeros en ir al hospital y allí nos tranquilizamos un poco al ver que estaba bien”, apunta Torres.

Pero ojo porque el español ha soltado también un detalle de esos días: la intención del portero y de Sara de pegarse un capricho de niños ricos. “Ahora tengo que disfrutar de la vida, voy a ir en un descapotable por la Foz con la música alta”. Obviamente Casillas no hablaba en serio.

De hecho Olvier no ha tenido más que buenas palabras en su entrevista en O Jogo hacia el portero: “Continúa siendo la misma persona, un ser humano increíble, a pesar de todo lo que ganó. Es el más humano, el más sencillo para toda la gente, para los niños… He tenido el privilegio de haber compartido con él muchas cosas”.