Cristina Pedroche se mete en un lio ("Es una babosa") 

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La nueva apuesta de la vallecana levanta un aluvión de críticas

Cristina Pedroche enciende la mecha de otra polémica en las redes sociales

23 de marzo de 2017 (20:51 CET)

No da tregua. Día sí y día también, Cristina Pedroche se mantiene en el foco mediático. A sus colaboraciones diarias en Zapeando se le suman las continuas publicaciones en sus redes sociales.

La vallecana cuenta su día a día a sus numerosos seguidores. Más de 1,4 millones de fans están pendientes de las fotografías que la televisiva cuelga en Instagram. Y es que la madrileña se vuelca en cuerpo y alma en su trabajo.

Ser una influencer es lo que tiene; Cristina no da tregua. La it girl cuenta al detalle su día a día en La Sexta y da voz a sus campañas como imagen de distintas marcas.

Sin embargo, Pedroche también se ha volcado con el negocio de su marido, David Muñoz.

La vallecana aprovecha su tirón en las redes sociales para publicitar los restaurantes del reconocido chef. Y es que la televisiva es una de las socias del nuevo local de Londres.  

La cara amarga de la moneda

Estas publicaciones constantes de los lujosos platos de Dabiz han abierto un nuevo frente para la madrileña. Muchos son los seguidores que critican los manjares de StreetXO.

El gusto culinario de Muñoz está a la altura de muy pocos y se aleja de los platos convencionales. Por ello, son muchos los detractores que aprovechan las publicaciones de Cristina para lanzar pullas a los restaurantes de su marido.

En este caso, la última fotografía que ha causado furor en las redes sociales fue subida por Pedroche el pasado lunes. La colaboradora de Zapeando viajó a Londres y el domingo, por lo que el lunes aprovechó para hacer publicidad del local londinense.

Cristina probó varios platos, aunque uno en concreto levantó un aluvión de críticas. La vallecana colgó un plato muy sofisticado: Niguiri socarrat de Hamachi con cremoso de paella y Alioli de humo.

Como era de esperar, la respuesta de los seguidores no tardó en llegar. Y es que el plato recibió más críticas que aplausos.

Los detractores no se mordieron la lengua y dejaron comentarios de lo más curiosos. "Parece una carrera de caracoles", "Y la gente pasando hambre", "Qué asco, parecen babosas", son solo alguno de los comentarios que Cristina recibió en su perfil.

El plato, que tiene un precio de unas 20 libras, no ha dejado a nadie indiferente. Como era de esperar, Cristina volvió a dar de qué hablar.