Cristina Pedroche hace negocio con su último ridículo

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La humorista vallecana tiene una gran habilidad para reírse de sí misma

El accidente de Cristina Pedroche en Madrid

28 de febrero de 2017 (23:11 CET)

Disfrazada de Eduardo Manostijeras. Así irrumpía Cristina Pedroche este martes en el programa Zapeando, presentado cada mediodía en La Sexta por Frank Blanco.

Tocaba hacer una parodia de Carnaval tras un fin de semana en el que la vallecana fue protagonista en cientos de fiestas de disfraces por toda España.

El vestido que utilizó en las campanadas para dar la entrada a 2017 causó tanto furor que muchos lo escogieron para celebrar la noche carnavalera.

Un triunfo más para Cristina Pedroche, que siempre saca partido a lo que muchos intentan vestir de ridículo. No es casualidad que Puma la haya fichado.

Ella se mostró encantada con el éxito que tuvieron las campanadas y con el récord de audiencia que obtuvo Antena 3 gracias a ella, y todo su desparpajo, en tandem con el chef Alberto Chicote.

Las críticas, por un oído le entran y por el otro le salen. Le resbala que digan que enseña mucho. Cristina está encantada con su cuerpo, que combina a la perfección con su sentido del humor.

La forofa del Rayo Vallecano, presentadora de Tú sí que sí en la actualidad y de Pekín Exprés en el pasado, no tiene vergüenza.

Tan pronto imita a Chiquito de la Calzada con su condemorrr como clava la risa del Cuñao embutida en el logrado disfraz del personaje al que dio vida Tim Burton.

Una vez más, el humor que se generó en Carnaval con su vestido da buena cuenta del éxito rotundo de la polifacética modelo, periodista, presentadora y humorista.