«Alá es grande». «No me importan los franceses». Los que rompen el silencio por París

Los atentados yihadistas en el corazón de Europa tienen diversos reconocimientos en el mundo del fútbol

Fotografía: "Alá es grande". "No me importan los franceses". Los que rompen el silencio por París
Fotografía: "Alá es grande". "No me importan los franceses". Los que rompen el silencio por París

Los atentados yihadistas en París han destapado la diferente manera de sentir la muerte en función del origen de los fallecidos. Los asesinatos en la capital francesa han provocado un movimiento de solidaridad con las víctimas europeas de manera casi unánime, pero no respetada por todos. Son ejemplos palpables de ellos las interrupciones de los minutos de silencio en el Turquía-Grecia y en el Irlanda-Bosnia por parte de algunos espectadores, y las palabras del seleccionador de Siria, Fajr Ibrahim.

«¡Palestina! ¡Palestina!» fue el grito de un aficionado bosnio en Irlanda, el pasado lunes, durante el minuto de silencio por las víctimas de París, previo al encuentro clasificatorio para la Eurocopa de Francia. Otros espectadores balcánicos reprobaron esa actitud. Los atentados estaban muy, muy recientes. Esta actitud tuvo continuidad anoche, antes del Turquía-Grecia celebrado en Estambul.

El «gran presidente Asad»

Varios aficionados turcos pitaron el himno de Grecia antes del partido. Otros seguidores de la misma nacionalidad interrumpieron después el minuto de silencio con silbidos y gritos del tipo «Alá es grande», y con palabras a favor de los soldados caídos en combate por la «patria invisible», un lema utilizado por los nacionalistas turcos contra los simpatizantes de la izquierda prokurda, pero que poco tienen que ver con la masacre de París. Gestos que la prensa local ha calificado de «vergonzosos e infames».

El último episodio en relación a las muestras de condolencia con las víctimas de París lo ha protagonizado el seleccionador de Siria, Fajr Ibrahim. El técnico compareció en la rueda de prensa previa al partido contra Singapur con una camiseta en la que aparecía estampada la cara del presidente sirio, El Asad.

Ibrahim aprovechó la presencia de los medios de comunicación para lanzar un mensaje al mundo: «Hacemos 30 segundos por los franceses, pero por todos los sirios muertos nadie guarda ni un solo segundo de silencio». Y añadió: «No me importan los franceses u otros, sólo me preocupa Siria». «Esta victoria (1-2) es un regalo para la gente siria… para hacerles felices, y es también muy importante para el presidente», declaró el técnico tras el choque.