Marco Asensio | EFE

Marco Asensio o el feo a Luis Enrique que Isco (y Sergio Ramos) tapan

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El delantero española la lía en la victoria de la Selección Española ante Inglaterra

09 de septiembre de 2018 (11:00 CET)

Se había olvidado. Marco Asensio se había olvidado de lo que es ver un partido desde el banquillo. Pero ayer le volvió a tocar. Y es que Luis Enrique decidió dejar fuera al mallorquín de su primer once oficial como seleccionador español.

El asturiano apostó por Isco, Rodrigo y Aspas en la delantera, dejando a Asensio en el banquillo. Fue en la segunda parte cuando el del Real Madrid entró en el partido, pero el daño ya estaba hecho.

El feo a Luis Enrique

Y es que, por mucho que sus dos grandes amigos en la Selección Española, Sergio Ramos e Isco lo quisieron tapar, el feo de Marco con su nuevo míster fue de los gordos. Y es que la cara del balear en el banquillo fue un poema.

Cuentan desde dentro que el delantero blanco no encajó nada bien su suplencia. No se la esperaba y su actitud fue más de pasotismo en el banquillo que de implicación. Eso sí, una vez en el campo, el compromiso fue máximo.

Luis Enrique | EFE

Una bajada de humos

Y es que Asensio tenía muy claro que su buen hacer en el Santiago Bernabéu le abría servido para ganar galones en la Roja. Pero no. Luis Enrique está marcando perfil y, al menos en este primer partido serio, no ha querido meter a Marco de inicio.

Una bajada de humos en toda regla que ha dejado tocado al español. Y es que Asensio se había acostumbrado en el último mes a ser un intocable en su equipo. Julen Lopetegui ha apostado siempre por él y el delantero ha respondido.

Eso sí, no son pocos los que avisan que, como en la Selección, los días felices del mallorquín en Chamartín están cerca de acabarse. Florentino Pérez está apretando, y mucho, para que Vinicius entre en las rotaciones.

El presidente blanco quiere ver como su inversión de 45 millones de euros empieza a ser rentable. Y Asensio tiene, como con Luis Enrique, todas las papeletas para ser el principal sacrificado.

Una historia ya conocida por el balear, que lleva unas cuantas temporadas entrando y saliendo de las alineaciones. De momento, el rol que tiene en el Madrid no lo tiene en la Selección. Le costará ganárselo, y más con Luis Enrique en el banquillo. El asturiano no entiende de malos humores y de egoísmo. La Roja no es el Real Madrid.

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