La gran adicción que la Reina Letizia, Felipe VI, Sofía y Juan Carlos I esconden a España

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Un miembro de la Casa Real tiene una gran adicción que no logró superar

La Familia Real sin la infanta Cristina

20 de enero de 2019 (17:28 CET)

El pasado de la Infanta Elena al descubierto. Por fin, la periodista Carmen Duerto, autora de su biografía, desveló en La Razón el vicio oculto de la hija mayor de Juan Carlos I y Sofía. El inicio de este descubrimiento se sitúa en el año 1990, con una joven infanta de tan solo 27 años. En la década de los 90 llegaron las televisiones privadas y con ellas nació la teletienda. Aquellos anuncios de objetos inservibles que mantuvieron a los espectadores enganchados al televisor a altas horas de la madrugada. 

Esta nueva afición la ocultó en todo momento a sus padres y a sus hermanos. Una terrible adicción. Elena repetía el ritual todas las noches, sin dejarse ni una, y compraba todo lo que veía anunciado, especialmente los productos adelgazantes. Era una persona joven y quería cuidar su figura. Por este motivo eran los que llamaban más su atención. 

Infanta Elena

Era muy consciente en todo momento de su adicción, pero le producía el suficiente placer como para continuar. No quería contárselo a su familia, no solo por no reconocer su problema, sino por no ser internada en una clínica de desintoxicación. Por este motivo, y en especial para que no llegase a los medios de comunicación, contó con dos cómplices. Los hermanos Fuster. Álvaro y Ricky Fuster. La joven infanta facilitaba los datos de estos, su dirección y sus nombres y apellidos. Cuando los paquetes llegaban ella era quién se pasaba a recogerlos. De esta forma no levantaba la menor sospecha. Tampoco quería dar su nombre para que desde la empresa no pensaran que alguien les estaba gastando una broma.

Sus hermanos, Cristina y Felipe VI, se enteraron mucho más tarde, pero prefierieron que este tema no viera la luz. También Juan Carlos I y Sofía, aunque muchas veces prefieren mantener silencio y esto es lo que han optado hacer en esta ocasión. En boca callada no entran moscas. Pero finalmente alguien ajeno a la familia Real ha hablado más de la cuenta y ha roto todo el secretismo. De todos modos estos ha quedado en una curiosa y divetida anécdota que no hace más que acercar más a los miembros de la familia Real a los ciudadanos. ¿Quién no se ha interesado por los productos de la teletienda? 

A pesar de haber superado su adicción, Elena sigue siendo una adicta a las compras, en especial en época de rebajas. Un "deporte" que ha adquirido su hija, Victoria Federica

 

 

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