Cristina Pedroche | EFE

¡Gritos de dolor! Vídeo durísimo. Y va de Cristina Pedroche (y tiene horas)

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El documento de David Muñoz que estremece en la red

11 de noviembre de 2019 (12:34 CET)

Antes de estar juntos, Cristina Pedroche y David Muñoz no ostentaban el físico que lucen hoy en día. Ambos acumulaban unos cuantos kilos de más, tal y como se pueden ver en numerosas fotografías que circulan por la red.

Pero hubo un momento en el que Cristina empezó a adelgazar, llegando a perder peso hasta límites preocupantes. Algo que también hizo Muñoz, que como la vallecana, luce ahora una figura estilizada y muy distinta a la que mostraba en el pasado.

David Munoz

Se conoce que ambos se han vuelto unos fanáticos del deporte, y que en cuanto tienen la oportunidad aprovechan para practicarlo juntos.

David Muñoz se pone a prueba

Por ejemplo, se les ha podido ver participando en maratones. Sin ir más lejos, el año pasado Muñoz se propuso superar la marca de 2:57:52 que consiguió en Chicago en 2016.

Un tiempo que David ha logrado rebajar en la maratón de Valencia en la que acaba de participar. Y como suele ocurrir en cada maratón en la que participa, su mujer, Cristina, le esperaba en la meta para felicitarle y ofrecerle el mejor premio de todos: un cariñoso beso que, sin duda, le recarga las pilas. Quizás no para correr otra maratón, pero sí para hacer más llevadero el cansancio y la posterior recuperación.

Sin embargo, parece que esta vez los besos de la colaboradora de Zapeando no han hecho su efecto en la medida esperada. Los cariños de la madrileña no han sido suficientes para ahorrar sufrimiento a su marido. Así se puede comprobar en el siguiente vídeo que David colgó en Instagram.

Los gritos de dolor de David Muñoz

En él se ve al chef poniéndose en manos de su fisioterapeuta, con el que practica diferentes ejercicios de recuperación. Y por lo que se ve en el documento, no parece que el cocinero lo esté pasando demasiado bien. Todo lo contrario. Los gritos que pega Muñoz debieron escucharse hasta en el Museu de les Arts i de les Ciències. Y es que ya lo dicen, que para presumir hay que sufrir.

 

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