El último lío con Cristina Pedroche en Madrid ("Si la tapas no la mira ni Dios")

stop

La Sexta marca distancia con la presentadora

Cristina Pedroche revela el momento más duro de su carrera

13 de abril de 2017 (18:47 CET)

A punto de caramelo. Próximamente, La Sexta estrenará uno de sus proyectos inéditos para esta temporada. Dentro de es el nuevo docureality con el que Atresmedia espera sorprender a la audiencia.

En un formato innovador, la cadena ha escogido a Cristina Pedroche para que presente la gran apuesta. La vallecana se adentrará en lugares de gran interés, como el Palacio de Congresos, el Hospital de la Paz de Madrid o el Celler de Can Roca.

La intención de Dentro de es que la audiencia conozca al detalle todo lo que se mueve en estos espacios. De una manera distinta, la madrileña da voz a los entresijos menos conocidos.

La televisiva está más que ilusionada con este nuevo trabajo, ya que supone un formato totalmente distinto a lo que ha hecho hasta ahora. Con un tono un tanto más serio y rectado, Pedroche tiene en sus manos la posibilidad de ampliar el abanico. Deja el humor de lado.

Un nuevo palo

Ahora bien, el vídeo promocional de este programa ha dejado en evidencia a Cristina. Y es que en el avance que La Sexta ha hecho del programa, la vallecana ni siquiera aparece.

La gran reina de la cadena ha quedada relegada a un segundo plano, por lo que la alerta ya se ha sembrado. Mientras que en Tú sí que sí, en Las Campanadas o en Pekín Express, la mujer de David Muñoz brillaba con luz propia, siendo un gran gancho, aquí ni aparece.

En este caso, las redes sociales ya se han pronunciado. Como era de esperar, los más críticos han aprovechado que Pedroche no está para lanzar pullas.

La opinión compartida por algunos de los seguidores no deja lugar a dudas. Varios usuarios han tomado la palabra para señalar que si la colaboradora de Zapeando no hace gala de sus looks más polémicos y sensuales, el programa pierde el gancho.

En sus apariciones en televisión nunca pasa desapercibida, por lo que un estilismo más recatado puede pasarle factura. En otras palabras: "Si la tapas no la mira ni Dios", argumenta el comentario más duro hacia la presentadora.

La realidad es que el interrogante está abierto, ya que es un formato nuevo para la presentadora. Tiempo al tiempo.