El secreto de Rafa Nadal sobre el dopaje

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El tenista balear está implicado en una polémica filtración de documentos privados

La fortuna de Rafa Nadal: el patrimonio (y los negocios) del ganador de Roland Garros | EFE

20 de septiembre de 2016 (16:57 CET)

"Hay una cosa que es innegociable: cuando uno hace las cosas correctamente, por mucho que se pueda hacer demagogia, y pide permiso para hacer una cosa y se lo conceden no está haciendo nada que no sea legal", argumenta Rafa Nadal, con semblante relajado en un acto publicitario.

El tenista balear está desvelando uno de los mayores secretos de su carrera deportiva: pidió permiso a la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) para tomar unas determinadas sustancias y fue autorizado a tal efecto. Nadal insistió en todo momento, sin levantar nunca la voz, en que "está limpio". Nunca se dopó. 

"Tenemos el mejor control de dopaje posible; confío al cien por ciento en la agencia que lleva a todos los deportistas, confío al cien por cien en que todos mis rivales están limpios y yo estoy limpio. Si yo alguna vez he pedido permiso y me lo han dado ha sido por salud y no es nada ilegal. Cuando uno pide permiso y se lo dan no es ilegal, no es noticia", se defendió el mallorquín.

Dice que no es noticia, pero llama la atención porque nunca hubo constancia de que hubiese tenido la necesidad de tomar según qué sustancias. En cualquier caso, Rafa insiste en que nunca le sirvieron para mejorar el rendimiento, sino que se trataba de tratamiento terapéutico para recuperarse de lesiones.

Los papeles que han visto la luz

En concreto, los papeles de Nadal reflejan que el deportista español recibió la autorización de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) para recibir una dosis intramuscular de betametasona (acetato) en 2009, y tres dosis de corticotropina (tetracosactide) en 2012. En el primer caso, Nadal sufría problemas abdominales, y el segundo corresponde a un periodo en el que sufría una lesión en las rodillas que le impidió participar en los Juegos Olímpicos de Londres.

El debate ha salido a la luz a raíz de una filtración llevada a cabo por el grupo de piratas informáticos ruso Tsar Team (APT28), más conocido como Fancy Bears. Estos destaparon recientemente los historiales médicos de varios deportistas de élite y, posteriormente, publicó los documentos que contienen el nombre de Rafa Nadal.

Ello ha desatado una polémica en la que también ha participado el presidente de la Asociación de Tenistas Profeionales (ATP), Chris Kermode, quien condenó públicamente la filtración: "Todas las aplicaciones de jugadores que reciben autorización para uso terapéutico son procesadas de acuerdo con las reglas del Programa Antidopaje del Tenis".

El tenista balear, no obstante, está muy tranquilo. Reconoce que es cierto que se pidió permiso a la AMA y que no hizo nada ilegal. Tiene muy claro y así lo ha confirmado que nunca se ha dopado: "Estoy limpio". 

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