El lío que tiene montado Florentino Pérez en la sección de baloncesto del Real Madrid

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El vigente campeón se derrumba por el pésimo estado físico y los conflictos internos en el equipo

Sergio Llull, completamente abatido tras el tropiezo del Madrid en Estambul | EFE

14 de abril de 2016 (22:30 CET)

Lío a la vista para Florentino Pérez. El presidente del Real Madrid siempre duerme con un ojo abierto. Cuando las cosas se arreglan en el fútbol, con el Madrid de las remontadas épicas derrotando al Wolfsburgo y en semifinales de la Champions, las cosas se complican en la sección de baloncesto: el equipo de Pablo Laso está en horas bajas.

La sección de baloncesto perdió este jueves el segundo partido de la serie de cuartos de final de la Euroliga contra el Fenerbahçe turco. Cayó de forma clamorosa (100-78) en Estambul y se complica mucho la vida para acceder a la Final Four. Los turcos están siendo muy superiores: al descanso ya llevaban 54 puntos tras abrir una brecha de 27 puntos de diferencia en 14 minutos.

El motivo del desastre no ha sido destapado todavía, pero no hay duda de que Pablo Laso está muy cuestionado. Huele a cadáver. Y es que dejó fuera del partido al poderoso Augusto Lima para dar entrada al jovencísimo base Luka Doncic, al que poco se le puede echar en cara ya que sumó 10 puntos. Mucho más desapercibidos pasaron los jugadores que comparten posición con Lima: Willy Herangómez (4 puntos) y Andrés Nocioni (3). El juego interior blanco, con Gustavo Ayón (4) y Felipe Reyes (5) como principales pilares, fue un auténtico coladero.

Al límite

Tampoco brilló Rudy Fernández (6), jugador que se ha pasado media temporada lesionado y que ha regresado con los mismos aires de divo que siempre le caracterizaron. Nunca ha caído bien en la selección española y en el Madrid tiene cada vez más detractores. Normal, es el mejor pagado del equipo con un salario anual de tres millones de euros.

Ni siquiera los Sergios (Llull y Rodríguez) estuvieron a la altura de lo que demandaba un partido de tanta exigencia, aunque el Chacho dio la cara con 15 puntos, máximo anotador blanco. Al pésimo estado físico del equipo se suman ahora los conflictos internos, la falta de liderazgo y la impotencia de un equipo que no sabe como jugar y lleva todo el año dando bandazos.

Es cierto que se clasificaron últimos de grupo; y de milagro. Es cierto que el Fenerbahçe fue el primero de su grupo. Y es cierto que ganar en el Infierno de Estambul es tarea harto complicada: nadie lo ha hecho desde enero de 2015. Pero el Madrid, vigente campeón, dio pena.  

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