Cristina Pedroche de nuevo en líos| Instagram

Cristina Pedroche se mete en una pelea (“¡Dímelo a la cara!”)

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La 'influencer' y la polémica que ha incendiado las redes

11 de enero de 2018 (13:30 CET)

Otra vez. Y ya van unas cuantas. Cristina Pedroche se ha vuelto a meter en un lío muy feo a raíz de un comentario muy desafortunado. La influencer ha incendiado el país y en concreto al colectivo de funcionarios.

“Treinta y siete horas y media, quien las pillara”. Esta ha sido la frase que ha levantado ampollas y que ha vuelto a colocar a la de Vallecas en el centro del huracán.

Reacción brutal

Tal ha sido el enfado que en las redes ya son muchos, entre ellos más de un funcionario, que le están exigiendo una disculpa en público. Una disculpa que, en el caso de no producirse, hará que muchos no quieran volver a saber nada ni de ella ni de sus shows.

Y es que las respuestas a la desafortunada broma (que no le ha hecho gracia a nadie) han sido muy contundentes. Aquí varios ejemplos de cómo los usuarios de Twitter se han mostrado más que indignados:

“Vergüenza hablar así de gente que nos dejamos el pellejo trabajando y somos los primeros a los que se les recorta todo.” O “te invito a que un cirujano funcionario del SAS te opere después de las 37,5horas... funcionarios no solo hay en ventanillas”.

Otros se mostraron incluso más beligerantes: “¡Dímelo a la cara!” o “no tienes vergüenza” son también ejemplos de lo mal que ha sentado el comentario de la Pedroche.

Cansa

Un cometario que no hace otra cosa que aumentar el número de detractores que tiene la madrileña. Y cada día son más. Si bien es cierto que la fama de la it girl no deja de crecer, no es menos cierto que la gente se está cansando de ella y de sus numeritos.

De hecho, son muchos los que auguran que este año será el último de esté no parar de crecer. El ‘soufflé Pedroche’ está llegando al límite. Incluso las marcas se están distanciando de ella.

Si a todo ello encima se le suman bromas o cometarios fuera de lugar como este, los días felices de Cristina pueden estar más cerca de acabarse que nunca.