Vuelve el mito que hizo del aire su imperio

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En su 50º cumpleaños, Michael Jordan eclipsa a las estrellas del All Star Game solo con su presencia e ingresos

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16 de febrero de 2013 (23:18 CET)

Surcar los aires como si de un pájaro se tratase. Una vieja frustración humana de la que tenemos constancia desde tiempos de la mitología griega, cuando el arquitecto Dédalo y su hijo Ícaro trataron de escapar del laberinto del implacable rey Minos. 

Miles de años después, en la otra punta del globo, otra leyenda –sin recurrir a las plumas unidas con cera que costaron la vida a Ícaro- hizo posible el sueño de volar. Haciendo del aire su reino. Un imperio de 500 millones de dólares levantado desde las pistas de baloncesto, pero por el que no pasa el tiempo, una vez el mito ha colgado las botas. Este domingo, ese ser de carne y hueso y nombre Michael Jordan cumple 50 años. Justo en la jornada reina del fin de semana de las estrellas de Houston. Cuando los llamados a ser sus herederos se reparten las migajas de su glorioso legado, construido a partir de actuaciones inolvidables, récords, anillos y miles de pares de zapatillas.

El baloncestista mejor pagado

Muchas cosas han cambiado desde que en 1984, un joven recién salido de la universidad de North Carolina firmó su primer contrato de cinco años con Nike a razón de 75.000 dólares por temporada. Casi tres décadas después, aquella promesa del baloncesto es el propietario de una franquicia de la NBA, Charlotte Bobcats. Y sus ingresos –en el hipotético caso de que siguiese jugando- le situarían como el segundo atleta del mundo que más dinero factura, solo por detrás del boxeador Floyd Mayweather (61,3 millones de euros, según el ránking de Forbes de junio de 2012). Todo desde el sofá de su despacho, con su inseparable habano en la boca y entrando en la cincuentena.

Ningún jugador en activo de la NBA, ni Kobe Bryant (44,75 millones, según el ránking Forbes de enero de 2013), ni LeBron James (43,1 millones), puede acercarse todavía ya no solo a su carismática figura, sino a su volumen de ingresos anuales, que a día de hoy aún ascienden hasta los 60 millones, repartidos en sus distintos contratos publicitarios con firmas como Gatorade, Hanes, Upper Deck, 2K Sports, Five Star Fragances, la red de hospitales Presbyterian Healthcare... y por supuesto Nike.

El poder de la marca Jordan

Jordan, a través de la marca que lleva su nombre, sigue siendo uno de los activos más importantes de Nike. Según Forbes, los detalles de su contrato con la firma de Oregón son uno de los secretos mejor guardados del planeta. Sin embargo, se estima que solo en derechos de imagen, la otrora estrella de los Bulls ingresa unos 45 millones de euros anuales.

Las zapatillas con el inconfundible logo de Jordan acaparan –según un estudio de SportsOneSource- un 58% de las ventas en Estados Unidos. Por delante incluso de su nodriza Nike, que 'solo' cuenta con un 34% de las ventas, pero que controla el mercado con mano de hierro ante sus competidoras Adidas (5,5%), Reebok (1,6%) y Under Armour (0,6%).

Lejos de matar a la gallina de los huevos de oro y saturar a su legión de incondicionales con infinidad de modelos, cada lanzamiento de la Jordan Brand es un fenómeno de masas. Más allá de las reediciones de clásicos como las Air Jordan I, piezas de coleccionista que no dejan de reeditarse y revalorizarse, la puesta de largo este fin de semana en Houston de las Air Jordan XX8 –la 28ª entrega de su colección- ha sido un acontecimiento para todos los sneaker freakers del mundo. A pesar de los 190 euros que cuesta cada par.

El mejor escenario posible

Pero zapatillas al margen, el sueño de todo aficionado que se precie pasa por el regreso del mito. Aunque solo sea por uno o dos partidos. Un acontecimiento del que no ha dejado de hablarse en las últimas semanas y que el propio Jordan no deja de alimentar. Entrenándose con sus jugadores, a los que reta y sigue ganando en partidillos de uno contra uno, tal y como ha reconocido el pasado número dos del draft, Michael Kidd-Gilchrist. A la espera de que la liga dé luz verde y permita a un propietario vestirse de corto con su equipo, el All Star Game de esta noche se presenta como el mejor escenario posible.

Ni que decir tiene que jugadores llamados a ser sus sucesores y a los que el propio Jordan no ha dejado de elogiar en las últimas fechas (LeBron, Kobe, Durant...) no dudarían cederle su puesto en el quinteto titular de cualquiera de las dos conferencias. Aunque ni tendría sentido privar al público del morbo de ver a Jordan ante los tres mejores jugadores del momento, ni ninguno de ellos querría perderse la oportunidad de defender y retar al mito. Los números recaen entonces en Carmelo Anthony, Chris Paul o Blake Griffin –estrellas que por cierto calzan zapatillas de la Jordan Brand- cuya contribución redondearía una auténtica lección de márketing, similar a las que impartía el '23' partido tras partido sobre el parqué.

La NBA y Nike se frotan las manos solo con esta posibilidad, que dispararía aún más las ventas de zapatillas Air Jordan y que en plena revolución del 2.0 se convertiría en uno de los momentos más mediáticos en la historia del deporte. De esta forma, Jordan aprobaría su asignatura pendiente: superar en las redes sociales a tres deportistas en activo que todavía cuentan con más seguidores en las redes sociales: David Beckham, Cristiano Ronaldo y Leo Messi. Aunque si tal y como ocurre en la actualidad, el inolvidable concurso de mates del All Star de Chicago'88 se hubiese decidido vía Twitter, otro gallo habría cantado.

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