Vicioso niega su implicación en la 'Operación Puerto'

stop

El ciclista declara que solo se dirigía a Fuentes para solucionar algún problema de rodilla

22 de febrero de 2013 (17:28 CET)

El ciclista español Ángel Vicioso declaró este viernes que su relación con Eufemiano Fuentes se limitaba a "consultas médicas esporádicas y gratuitas en Madrid" que tenían lugar "en un bar o un hotel". También negó que se sometiera a un plan de dopaje con el doctor canario.

"Entre 2004 y 2006 esporádicamente sí llamaba a Eufemiano para consultas de algún problema que tenía, como uno en una rodilla por una caída en el Tour. No era un especialista en traumatología -Fuentes es ginecólogo-, pero era un buen médico y yo pensaba que me podría dar una solución", defendió Vicioso durante su declaración como testigo en el juicio oral de la Operación Puerto.

Dispuesto a colaborar

"Nunca me prescribió un medicamento. Me decía 'vete a tal clínica y luego me dices'. Le pedí permiso a Manolo Saiz para ver si le podía pedir algunas consultas, no para ser tratado", agregó el ciclista al respecto en declaraciones recogidas por Europa Press.

El abogado de la Unión Ciclista Internacional le preguntó al ciclista aragonés si existe alguna posibilidad de que su sangre aparezca en las bolsas incautadas por la Guardia Civil. "No puede haber ninguna bolsa con sangre mía. Si la jueza me lo pide, no tengo ningún inconveniente en facilitar una muestra de sangre para cotejarla", aclaró.

Negación ante las pruebas

Vicioso, suspendido esta misma semana por el Katusha cuando el equipo ruso se enteró de que iba a comparecer en el juicio -no como imputado, sino como testigo- negó cualquier implicación con Eufemiano Fuentes. Durante su declaración, a Vicioso se le enseñaron varios documentos y él negó conocerlos todos. Respecto al folio 669, con el sello del Liberty y el título Programación Vicioso, explicó que los había visto similares, pero que era demasiado detallado respecto a los que le remitía el equipo.

"Nunca he visto este documento, nunca me han planificado la temporada así. A mí solo me mandaban las clásicas, el resto dependía de cómo habías acabado las clásicas para llevarte a unas carreras u otras. El papel es este, pero nunca me mandaban el calendario completo. No sé cómo se lo daban a los demás corredores. Creo que sí son las pruebas en las que participé. Siempre me han dado el calendario sin anotaciones a mano", dijo respecto a las anotaciones que se leían en el documento.

Pagos de hasta 6.000 euros

En el reverso de dicho documento incautado a Fuentes, figuraban las referencias '10xAVR', '1x(asterisco)', '1xIG' y '10xTCH' con una suma total en la que se leía '660 euros me debe' a fecha 31 de mayo de 2005. En esa época, Vicioso seguía teniendo como preparador personal a otro de los imputados en el caso, José Ignacio Labarta, pese a que ya no trabajaban en el mismo equipo, como si ocurría en el Kelme.

"Nunca me dieron ningún tipo de medicamento ni Eufemiano ni Labarta después de la época de Kelme. No sé a qué responden estas anotaciones. Nunca le pagué nada ni siquiera con las consultas, me las hacía gratis. A Labarta sí que le pagaba, era mi entrenador y era lógico. Unas veces por transferencia y otras en dinero. Los últimos años le pagaba 5.000 o 6.000 euros anuales por toda la preparación de la temporada", subrayó.

Desconocimiento

En un momento de la declaración, la representante del Ministerio Fiscal, Rosario Calero, le pidió a la jueza, Julia Patricia Santamaría, que le recordara a Vicioso que el falso testimonio es un delito.

A preguntas de la defensa, el ciclista aragonés aseguró que "nunca" fue "presionado" por Labarta ni por Vicente Belda para tomar sustancias dopantes durante su periplo en el Kelme. "No sé por qué salió Manzano del equipo", dijo, sin querer refrendar la versión del exciclista -aseguró que se había negado a seguir dopándose- ni la de Belda -lo achacó a la indisciplina continuada de Manzano-.

Antes del testimonio, la jueza quiso "avisar para el futuro" a Vicioso al enumerar los diversos intentos fallidos de la Guardia Civil por localizar su paradero, lo que provocó que se retrasara diez días su declaración tras presentar un certificado médico por una lumbalgia. "Cuando cambie de domicilio, lo primero que tiene que hacer es ponerse en contacto con el juzgado. Si no, se puede poner una multa e incluso se puede considerar un delito de obstrucción a la justicia", le advirtió al ciclista, que aclaró que tiene fijada su residencia en Andorra desde el pasado 7 de enero.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad