Verdú y Stuani devuelven la esperanza al Espanyol (3-2)

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El uruguayo revive en la prolongación a los de Pochettino, que suman ante el Rayo su primer triunfo de la temporada.

Stuani rompe a correr tras firmar un gol | EFE

21 de octubre de 2012 (18:25 CET)

De la histeria a la euforia. Un testarazo de Stuani en el minuto 93 certificó la primera victoria del Espanyol en la presente temporada. Tres puntos que saben a gloria para el aficionado 'perico' que este domingo volvió a sufrir de lo lindo en Cornellà-El Prat; que suponen un balón de oxígeno para Mauricio Pochettino; y que permitirán que el proceso electoral se desarrolle con naturalidad sin medidas precipitadas bajo presión de por medio.

No comenzaron bien las cosas para los de Pochettino. Los primeros errores individuales transformaron el apoyo inicial de la hinchada en un nerviosismo que se acabó contagiando entre los jugadores, con el meta Cristian Álvarez como uno de los peor parados. Mal negocio. Hasta que en el minuto 10, llegó la catástrofe. Un balón perdido de Verdú –sin lugar a dudas, la estrella blanquiazul- habilitó al joven Leo Baptistao, que batió en primera instancia a Cristian. El despeje bajo palos de Héctor Moreno llegó tarde y tras la incertidumbre, llegó el momento de darse de bruces con la realidad. Gol del Rayo y más difícil todavía.

La sombra de un nuevo partido en casa sin ganar se hacía cada vez más alargada entre el público. Sin embargo, el equipo reaccionó de la mejor forma posible. La conexión Víctor Sánchez-Verdú se sacudió los nervios y contagió al resto de compañeros, implicando a un Wakaso cada vez más participativo. Y de las botas de los dos productos de La Masía nació el empate: pase en profundidad del '4' y el '10' que no perdona a la contra. El Espanyol se había hecho acreedor del empate. Y antes del descanso pudo haber llegado el segundo, primero con un remate de Javi López a las manos de Rubén, y acto seguido con dos nuevas aproximaciones de Víctor Sánchez y Longo.

'Falete', salvador

Tuvo que ser Verdú, quién si no, el que desnivelara nuevamente la balanza a favor de los de Pochettino. Corría el minuto 48, cuando el todocampista blanquiazul acabó de enmendar el error que motivó el primer gol rayista. No fue su gol más bonito, tras un barullo en el área, pero sí uno de los más celebrados, por su valor. El desastre parecía ya un mal sueño. Sin embargo, en este Espanyol todo es posible y en una jugada aislada 'Chori' Domínguez se las ingenió para descubrir las vergüenzas defensivas de los blanquiazules, dejando atrás a tres rivales y cediendo un balón franco para que Leo Baptistao emulase a Verdú con su segundo de la tarde.

La expulsión –rigurosa- de Labaka tranquilizó momentáneamente los ánimos. Pochettino movió ficha dando entrada a los recuperados Baena y Sergio García, que debutaban esta temporada. Y su irrupción, especialmente la de 'Falete' (como le ha bautizado cariñosamente su afición) no pudo ser más decisiva. Ni la expulsión por doble amarilla de Colotto amedrentó al del Bon Pastor, quien en su primera intervención ya estuvo a punto de estrenarse, y que en la segunda sirvió un centro perfecto desde la izquierda para que Stuani, en tiempo añadido, enterrase de una vez por todas los fantasmas en Cornellá-El Prat.

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