Under Armour, la multinacional que empezó en un sótano

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La firma de equipamiento deportivo inquieta a Nike con sus resultados en bolsa y su popularidad incesante

24 de febrero de 2013 (23:40 CET)

Su historia es la del gran sueño americano. Todo comenzó a mediados de la década de los 90, en el campus de la universidad de Maryland. Cansado de acabar sus entrenamientos empapado, y desde el sótano de su abuela en Baltimore, el jefe de equipos especiales de su equipo de fútbol americano, Kevin Plank, se planteó el diseño de un nuevo modelo de camiseta térmica, que significó el punto de partida de un pequeño imperio que amenaza al de grandes firmas como Nike o Columbia.

"Tiene que haber algo mejor", pensó Plank, que en apenas 15 años ha visto cómo el valor de mercado de su marca ya supera los 3.900 millones de euros. En este tiempo, Under Armour no solo se ha convertido en uno de los valores bursátiles del deporte más rentables del planeta, sino que ha ingresado más de 800 millones de euros en el pasado ejercicio y experimentado un crecimiento del 25% con respecto a 2011 y del 38% en los dos últimos años.

El precio de sus acciones ronda ya los 40 euros y con un 36,5% de rentabilidad en 2012 (Nike solo obtuvo un 3%), su crecimiento fue el octavo más alto entre los activos deportivos que cotizan en bolsa. Solo por detrás de gigantes como el Madison Square Garden, Footlocker o el grupo canadiense de fitness, Nautilus.

Un catálogo interminable y una nómina envidiable de estrellas

A partir de su funcionalidad como complemento imprescindible para la práctica del fútbol americano, UA ha extendido su gama de productos al calzado deportivo y al diseño de prendas inteligentes de entrenamiento. La joya de la corona será su próximo lanzamiento, el Armour e39, un monitor de entrenamiento digital incrustado en una cinta ajustable al tórax que esperan implementar en sus camisetas en un futuro no muy lejano.

Su catálogo se ha ampliado a deportes de todo tipo, tal y como muestra su nómina de atletas, que incluye entre otros, a su 'paisano' ilustre, Michael Phelps, a la esquiadora Lindsey Vonn, o a las estrellas de la NBA, Kemba Walker y Brandon Jennings, que han seguido los pasos del presidente Obama, a quien una instantánea inmortalizó volviendo de un entrenamiento personal con unas Under Armour en su regazo.

A la conquista del mundo

Además de 15 universidades estadounidenses; de vestir y calzar a algunas de las estrellas de la NFL como los mediáticos Tom Brady, Cam Newton y Ray Lewis; y de alcanzar un acuerdo por diez temporadas que incluye los derechos de denominación (naming rights) de los campos de entrenamiento del flamante vencedor de la Super Bowl, Baltimore Ravens; la firma se ha lanzado tímidamente a la conquista de Europa.

Esta temporada, la selección galesa de rugby, y clubes de fútbol como el Tottenham Hotspur, Maccabi Tel-Aviv o Aris de Salónica ya han sido equipados por Under Armour. En España, numerosos futbolistas de Primera y Segunda ya visten sus camisetas térmicas. Y en la ACB, cada vez más jugadores calzan sus botas. En junio de 2012, UA abrió su primer 'outlet' en nuestro país en San Sebastián de los Reyes (Madrid). Un pequeño emporio cada vez con menos complejos, y que ya se ha permitido el lujo de demandar a Nike por apropiación indebida del eslogan de su última campaña, 'I Will'. La guerra está servida.

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