Un Barça demasiado vulnerable en defensa

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El equipo azulgrana ha encajado 11 goles en las primeras ocho jornadas de Liga

Valdés no puede detener la pelota en una acción ante el Deportivo durante la temporada 2012-13 | EFE

21 de octubre de 2012 (01:09 CET)

El Barça manda en la clasificación, con 22 puntos de 24 posibles tras ganar siete partidos y empatar uno en las primeras ocho jornadas. El primer balance es muy satisfactorio. Una segunda interpretación, sin embargo, constata que el equipo encaja demasiados goles, muchos más que hace un año, y Tito Vilanova, técnico azulgrana, asumió en A Coruña que tiene un problema por resolver.

Las estadísticas reafirman que el Barça actual es menos contundente que el Barça de Guardiola. En la actual temporada ha recibido 11 goles en ocho partidos (1,3 de media) de Liga; hace un año, encajó cuatro en los primeros ocho compromisos (0,5 de media). Entonces, el grupo azulgrana mantuvo su portería intacta en seis jornadas. En este curso, Valdés ha recibido al menos un gol en seis de los ocho encuentros disputados. En los últimos tres duelos (Sevilla, Real Madrid y Deportivo), ha encajado ocho tantos (2,6 de media).

Vilanova defiende a Valdés

"Me gustaría que no nos hicieran tantos goles, pero me quedo con lo positivo, como las ganas que tienen los jugadores de seguir ganando después de haber logrado tantos títulos y de una semana difícil por los partidos de las selecciones", manifestó Vilanova en la sala de prensa de Riazor. El técnico de Bellcaire d'Empordà, asimismo, disculpó a Víctor Valdés, poco afortunado en el segundo gol del Deportivo y en otras acciones de la Liga. Por ejemplo, en el primer tanto de Cristiano Ronaldo en el Barça-Real Madrid del pasado 7 de octubre. "Valdés ha dado un gran rendimiento al Barça. Es un portero con mucha categoría y no dudamos de su calidad", dijo Vilanova.

Valdés parece más vulnerable que en las últimas temporadas, algo más lento en situaciones límite, con menos reflejos. Cierto es, también, que el Barça de Vilanova es un equipo menos compacto que el Barça de Guardiola. Las distancias entre líneas parecen agrandarse y el grupo azulgrana sufre para abortar los contraataques rivales. Las ausencias de Puyol y Piqué, ambos lesionados, han debilitado la retaguardia barcelonista y Adriano fue reciclado otra vez como central en A Coruña tras la expulsión de Mascherano.

En ataque, las diferencias numéricas son mínimas. En la pasada temporada, el Barça había marcado 26 goles en los primeros ocho partidos de Liga (3,2 de media) gracias, en gran parte, a los ocho que anotó ante Osasuna en el Camp Nou. En el actual ejercicio, el equipo suma ya 24, es decir tres por partido.

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