Turkish Airlines y Adidas ayudarán al Chelsea a pagar el fichaje de Messi

stop

Los principales patrocinadores del astro argentino se alían para hacer realidad el mayor 'bombazo' de la historia del fútbol

Didier Drogba y Leo Messi, protagonistas del último anuncio de Turkish Airlines

09 de enero de 2015 (00:00 CET)

Por el momento, son todo intenciones. No hay nada seguro. Pero desde Londres se están moviendo todos los hilos posibles para hacer realidad el 'bombazo' más grande de la historia del fútbol: la contratación de Leo Messi por el Chelsea previo pago de 250 millones de euros. Turkish Airlines y Adidas se han convertido en cooperadores necesarios para llevar a cabo la operación.

Turkish, expatrocinador del FC Barcelona, será la nueva marca visible en la camiseta del Chelsea para la próxima temporada. Los blues se despiden de Samsung, que abonaba unos 23 millones de euros (18 millones de libras) al club inglés como sponsor principal, para dar la bienvenida a la aerolínea turca, que pagará 32 millones de euros por temporada (25 millones de libras).

Turkish quiere seguir atada a Messi

Messi también tiene a Turkish en su cartilla de patrocinadores más importantes. De hecho, el astro argentino ha sido cara visible de la marca en 2012, 2013 y 2014, a pesar de que Qatar Airways –competencia directa de Turkish– pasó a ser el patrocinador principal del Barça en 2013. El club permitió a Messi terminar su contrato de imagen con Turkish, lo que no preveía es que la aerolínea turca haría todo lo posible por seguir vinculada al delantero.

El rendimiento de los spots de Turkish con Messi ha tenido un gran impacto internacional. Especialmente, los dos primeros, en que La Pulga compartía cartel con Kobe Bryant. Este último año, en cambio, la campaña publicitaria se grabó junto a Didier Drogba, que se convirtió en un emblema del Galatasaray turco pero que ya no tiene el tirón mediático de antaño. Sin embargo, tiene otro aspecto en común con Turkish: también viste de blue.

Adidas, a por el tercer intento

La otra marca que tiene algo que decir en esta historia es Adidas, sponsor técnico de Messi desde que en 2006 ganase una disputa a Nike en los tribunales. Adidas y Messi son como de la familia y la marca alemana sabe que el futbolista es su mayor arma en el mercado, su santo y seña en todo el mundo. Ese es el motivo de que Adidas quiera alejar a Messi del Barça como sea, para que deje de vestir camisetas Nike cada temporada.

La intentona se comenzó a fraguar hace dos veranos, cuando empezó a estallar la crisis deportiva del Barça con la bochornosa derrota en Champions contra el Bayern. Aquel verano, Adidas –que no paga tanto dinero como al Chelsea a ningún club de Europa– medió para intentar provocar un cambio. Y volvió a hacerlo este verano, sin éxito. ¿A la tercera será la vencida?

La obsesión de Abramovich

Medios ingleses aseguran que el Chelsea ha preparado un contrato por seis temporadas para Messi que, además, le garantizaría el sueldo neto anual que cobra en el Barça, unos 20 millones de euros netos. José Mourinho, históricamente enemistado con Messi por la rivalidad Barça-Madrid –llegó a hacer gestos de que olía mal en un clásico– ya solo se deshace en elogios hacia el astro argentino.

La obsesión de Roman Abramovich, propietario del Chelsea, por fichar a Messi es tal que está dispuesto a pagar los 250 millones de euros de su cláusula de rescisión. Una obsesión que se remonta a los tiempos de Frank Rijkaard en el banquillo del Barça, cuando Messi enloqueció a Asier del Horno en Stamford Bridge provocando una de las entradas más feas que se recuerdan.

Pérdidas y deuda disparada

Sin embargo, la situación del Chelsea no es la mejor para abordar un fichaje de tales dimensiones. El club inglés tiene una deuda que supera los 1.000 millones de euros y está vigilado con lupa por el Fair Play financiero de la UEFA debido a las pérdidas que acumula año tras año. El año pasado estuvo a punto de ser sancionado por sobrepasar el déficit permitido, y alivió la situación vendiendo en el mercado de enero. Las inyecciones económicas de Adidas y Turkish ayudarán a que esa situación no se vuelva a repetir.