Toni Freixa se siente maltratado por la junta directiva del Barça

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El malestar del abogado se debe a las "envidias, celos y vanidades" de sus compañeros

Toni Freixa, solo ante la junta directiva del FC Barcelona | Diario Gol

04 de marzo de 2015 (23:44 CET)

Toni Freixa se siente maltratado por la junta del Barça. El directivo apartado del club no pasa por su mejor momento, pero resiste en el cargo por una mera cuestión de pundonor. Orgulloso como es, Freixa se siente herido en lo más profundo de su ser porque no entiende que "le hayan arrinconado de esta manera", según explican a Diario Gol fuentes próximas al abogado. Es por este motivo que baraja liderar una candidatura a las elecciones del Barça

Los estatutos del club respaldan a Freixa, que se niega a dimitir a pesar de las presiones y los mensajes más o menos indirectos que ha recibido en esa línea. No en vano, el directivo pagó 65.000 euros en la campaña electoral –en dos pagos de 50.000 y 15.000 euros– y ha avalado 90.000 euros durante tres años. Todo por el sueño de formar parte del Barça, un objetivo que consiguió en 2003 y le duró poco tiempo. Una violenta discusión con Joan Laporta y Alejandro Echevarría precedió a su marcha del club el 24 de mayo de 2005, nueve días antes de la dimisión de Sandro Rosell.

El anhelado escaparate del portavoz

Los allegados de Freixa atribuyen sus problemas en la junta a una cuestión de "envidias, celos y vanidades". Freixa ostentó durante tres años y medio el cargo de portavoz de la junta directiva. Ello le otorgó una notoriedad mediática que ni mucho menos acariciaban los otros miembros de la junta, en su mayoría empresarios de renombre, con más experiencia y reputación que Freixa.

Sin embargo, el que Freixa se convirtiese en la voz del club obedecía a una decisión de Rosell, al que ninguno de los directivos osaba toser en los primeros meses. No fue hasta su dimisión, con el nombramiento de Josep María Bartomeu, que Freixa perdió todos sus poderes. Hasta el punto de convertirse en el único directivo sin ninguna asignación concreta de funciones en la junta.

Poco integrado con los directivos

"En cuanto Sandro dimite, los directivos ya se estaban frotando las manos para ver quién le iba a sustituir. ¿Qué es esto de poner a un directivo en un rincón?", se pregunta, indignada, una persona muy próxima a Toni Freixa. Tampoco entiende los motivos que alegó el presidente cuando le relegó de sus cargos. Bartomeu se escudó en una pérdida de confianza. "Esa justificación es de mediocres. Es lo mismo que dijo sobre Zubizarreta y sobre Rossich", añade.

Lo cierto es que Freixa nunca se integró del todo en la junta. Futbolero como el que más y no menos testarudo, el abogado defendió sus ideas y se convirtió en el directivo más crítico de la junta, especialmente tras la marcha de Rosell. Esta situación le penalizó. Igual que el hecho de que nunca llegó a formar parte de su círculo íntimo: "Los directivos son un grupo de amigos, se van a cenar todos juntos, se escapan a esquiar a Baqueira... En cambio, Toni ya tiene sus propios amigos".