Soldado derriba el muro de Georgia

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El delantero del Valencia da la victoria a España en un partido desagradable por el planteamiento rival

Xavi y Jaba Kankaval, en una acción durante el Georgia-España | EFE

11 de septiembre de 2012 (21:52 CET)

Paciencia y, sobre todo, mucha persistencia necesitó España para ganar en Georgia (0-1). Un gol de Roberto Soldado en el minuto 86 solventó un partido muy desagradable para la actual campeona de Europa y del mundo, que tardó un mundo para abrir el muro local.

Vicente del Bosque, el sabio y pragmático seleccionador español, ya había alertado que cualquier error se pagaría muy caro, pues sólo el campeón del grupo I tendrá garantizada su presencia en el Mundial de Brasil (2014). El salmantino, tal vez, recelaba de la actitud de sus jugadores, pero el problema que se encontró en Tblisi fue la numantina resistencia de Georgia, que acumuló a diez jugadores en apenas diez metros. Una doble barrera que protegió a un inspirado Loria, que se retiró a 20 minutos del final por una lesión.

Dominio español

España monopolizó el balón de principio a fin; Georgia, sencillamente, no lo quiso. Por tanto, tocaba y tocaba la pelota la selección española, pero sin encontrar vías para circular. El juego se colapsó de tal forma que parecía imposible llegar hasta la portería de Loria.Un disparo lejano de Silva en el minuto 27 se estrelló en el poste, pero las siguientes acciones no llegaron hasta los últimos cinco minutos con sendos remates de Xavi y Soldado que desbarató el guardameta local.

El segundo acto tuvo un inicio inesperado, sorprendente. Preocupada cómo estaba España para descifrar la retaguardia rival, muy compacta y bien ordenada, Georgia golpeó con un par de contraataques. En plena confusión de la 'Roja', Amisulashvili envió el balón al poste. Pronto, no obstante, retrocedió otra vez Georgia.

Cambios ofensivos

España, inmediatamente, recuperó el timón del partido. Volvió a controlar la pelota y Del Bosque movió ficha para resquebrajar la defensa de Georgia. Entonces prescindió de un mediocentro, Busquets, y dio entrada a Pedro, mucho más profundo por la banda derecha. Silva, hasta entonces el mejor, actuó como mediapunta. Recolocó varias fichas el técnico salmantino, pero la solución sólo podía llegar con una genialidad o algún error local. O alguna acción afortunada, como así fue, al recoger Soldado un centro de Fàbregas para marcar.

Después de tanto sufrimiento, el gol de delantero del Valencia fue una liberación para España, que comienza la fase de clasificación para el Mundial de Brasil con una victoria que sí entraba en el guion. Lo inesperado fue tanto sufrimiento.

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