Simpatizantes de la izquierda abertzale planearon los ataques a hinchas del Espanyol

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Los radicales del Athletic fueron a la 'caza' de Brigadas Blanquiazules y enturbiaron el buen ambiente entre ambas aficiones

Aficionados del RCD Espanyol en los exteriores y en las gradas de San Mamés / EFE

12 de febrero de 2015 (19:08 CET)

Fútbol y política mezclan mal en España. El último capítulo de enfrentamientos entre aficionados de la Liga se produjo el pasado miércoles en Bilbao. Los incidentes fueron protagonizados por una minoría, pero tuvieron una gran notoriedad al destrozar una luna del autocar del Espanyol cuando el equipo de Sergio González llegaba a San Mamés. Antes, simpatizantes de la izquierda abertzale planearon ataques a hinchas blanquiazules.

Aficionados del Athletic, de ideología independentista, buscaron pelea con hinchas del Espanyol que simpatizaran con las Brigadas Blanquiazules, grupo españolista de extrema derecha que el club que preside Joan Collet eliminó con el traslado del equipo a Cornellà.

Escoltados por la Ertzantza

Un hincha del Espanyol fue agredido por tres radicales del Athletic en las inmediaciones del hotel Abba Parque, hacia las seis de la tarde. También se registraron incidentes en Deusto, según El Correo, cuando aficionados del equipo rojiblanco lanzaron varios objetos a seguidores del Espanyol que eran escoltados por la Ertzaintza.

La mayoría de los seguidores de ambos equipos convivieron pacíficamente en las inmediaciones de San Mamés, fotografiándose conjuntamente y compartiendo tapas en los bares. Una minoría, sin embargo, tuvo problemas. "Hinchas del Athletic buscaban a aficionados del Espanyol con banderas españolas o emblemas de las Brigadas Blanquiazules", aseguraba un seguidor periquito a este medio.

En las gradas de San Mamés sólo se vieron dos banderas rojigualdas (una, con el escudo del Espanyol). En el otro extremo, aficionados del Athletic mostraron banderas a favor de los presos de ETA.

Autocares retenidos

La Erztaintza extremó las medidas de seguridad. La policía autonómica vasca incluso retuvo a cuatro autocares con aficionados del Espanyol en Areta, a unos 20 kilómetros de Bilbao. Los agentes registraron a los seguidores y no encontraron objetos peligrosos o susceptibles de ser utilizados con fines violentos.

El Espanyol contó con el apoyo de 700 aficionados. La Curva y la Peña Juvenil, los principales grupos de animación, montaron un autocar a Bilbao. El equipo, en cambio, se desplazó en avión, aunque el material fue transportado de Barcelona a la capital vizcaína en el autocar oficial del club.

El Espanyol no pudo arreglar la luna rota de su autocar durante el partido y el material regresó en un autobús fletado por los empleados del club.