Se multiplican las donaciones a la fundación de Armstrong

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"Que nadie llore por mí" ha dicho el ciclista, que no para de recibir muestras de apoyo

26 de agosto de 2012 (13:25 CET)

Lance Armstrong ha visto cómo se multiplicaban por 25 las donaciones a su fundación, tras los sucesos acecidos en las últimas horas, después de que se hiciese oficial que la USADA le retirará algunos (si no todos) de los siete Tours de Francia que ganó, por dopaje. El ciclista anunció que renunciaba a seguir defendiendo su inocencia por que ya estaba "cansado", lo que ha propiciado que la retirada de los títulos pueda llevarse a cabo. 

Lejos de levantar animadversión, la gesta histórica protagonizada por el americano entre 1999 y 2005, sumada a la superación de un cáncer, sigue inspirando admiración y respeto, a pesar de las acusaciones de la USADA, y el apoyo hacia Armstrong se mantiene intacto. Así se ha plasmado tanto en las redes sociales, como en su organizacion benéfica. 

Es por ello que, en un solo día, la fundación Livestrong (referente en la lucha contra el cáncer y también conocida por sus pulseras de mano amarillas, su símbolo), ha recaudado una cifra aproximada de 62.000 euros. Unos números que llaman la atención, teniendo en cuenta que tan solo un día antes se habían ingresado 2.500. Durante el año 2011 la fundación ha obtenido 40 millones de euros, y en los 15 años que lleva de existencia, las cifras recaudadas alcanzan los 400 millones. Ninguna otra organización benéfica de deportistas americanos ha llegado a unos registros tan elevados. 

"Que nadie llore por mí, voy a estar fenomenal"

Esta declaración la hizo el propio Armstrong tras participar en una carrera amateur (pues la USADA ha inhabilitado al ciclista de cara a la competición profesional) en Aspen. Con una sonrisa en los labios, despreocupado y luciendo el sello de Livestrong (lo que realmente le interesa), Armstrong confesó lo siguiente tras la carrera: "En estos momentos solo pienso en la comida. Me encuentro bien, pero estoy hambriento y necesito comerme una hamburguesa con queso".

El tejano hace gala de temple y buen humor, y antepone por completo el trabajo con su fundación en la dura batalla contra el cáncer, a las disputas por dopaje desfasadas en el tiempo que solo contribuyen a tratar de empequeñecer unos méritos que, en el caso de Armstrong, son indiscutibles.

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