Roures se estrella en el estreno de la Champions con Total Channel

stop

Miles de usuarios critican a través de las redes sociales el tropiezo de Bein Sports y cunde el pánico entre los aficionados del Barça

Jaume Roures mira hacia otro lado ante el fracaso de Total Channel en el estreno de la Champions

16 de septiembre de 2015 (13:22 CET)

Jaume Roures ha provocado que el estreno de Bein Sports, canal deportivo de la televisión catarí, en la Champions sea un fracaso estrepitoso. El empresario catalán no quiso vender la competición europea a Telefónica por una cuestión económica y ha ocasionado un perjuicio a miles de usuarios –12.000, según ellos–, que no pudieron ver a sus respectivos equipos en condiciones.

Total Channel, la plataforma creada por Roures para emitir eventos deportivos en streaming, repitió fracaso cuatro meses después. El pasado 4 de mayo, el combate del siglo entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao también provocó una sobresaturación de Total Channel, dejando a miles de aficionados colgados. En el segundo evento importante que ha ofrecido la misma plataforma, la Champions, han demostrado no haber aprendido la lección.

De hecho, horas antes del partido, el perfil de Twitter de Total Channel ya avisaba a sus usuarios: "¡Recomendaciones para ver #beINSPORTS a través de TotalChannel! ¡No esperéis hasta el último momento!". El aviso fue en vano, entre otras cosas porque la mayoría de usuarios no lo vio, y tuvieron que sufrir ver el partido con interrupciones continuas, más tiempo parado que en movimiento.

Sistema colapsado

"Total Channel es una plataforma de contenido VOD, en la que, por su naturaleza, pocas veces coinciden un gran volumen de usuarios consumiendo un mismo producto", explica Mediapro. En cambio, cuando se trata de partidos de gran consumo como los encuentros de Champions el comportamiento del espectador cambia y lleva la colapso del sistema, que no está preparado para semejante afluencia de consumidores.

El martes, los únicos aficionados que pudieron disfrutar del fútbol fueron los del Real Madrid, en el único partido que se emitía en abierto a través de TV3 y Antena 3. La prueba fue un suplicio para los hinchas del Atlético y del Sevilla, que no pudieron gozar de los importantes triunfos de sus equipos. Este miércoles amenaza con repetirse la odisea: juegan el Barça y el Valencia, ninguno en abierto.

Aviso a los culés

El pánico ya se ha apoderado de los hinchas del Barça, cuyo volumen de seguidores es mucho más elevado que el que podían registrar los del Atleti y el Sevilla la noche antes. Y más teniendo en cuenta que el conjunto azulgrana se mide contra la Roma, el principal rival del Barça en la fase de grupos.

Total Channel se disculpó por la noche y aprovechó para dar nuevas indicaciones a los que quieran ver el Barça y el Valencia: "Para prevenir que mañana vuelva a producirse una situación similar se recomienda conectar con el canal con, al menos, una hora de antelación y no cambiar de canal hasta la finalización del partidos que se desa ver. En cualquier caso, beIN SPORT dirigirá a todos los abonados que tengan problemas de conexión a www.beinsportsconnect.es donde podrán seguir los encuentros previstos sin incidencias".

Roures pide unos 150 millones a Telefónica

El coste de Total Channel es de 9,99 euros al mes, sin compromiso de permanencia. Se trata de una oferta competitiva, a la que Roures saca rentabilidad mientras se niega a sellar un acuerdo con Telefónica, compañía a la que pide 43 millones de euros fijos y un variable en función del porcentaje de abonados. En el caso de otros canales como Orange TV, Vodafone TV y Telecable, la media de abonados es relativamente baja en comparación con los del nuevo Movistar Plus, heredero de Canal Plus.

Ello provoca que el precio final que pide Roures ascienda a unos 150 millones de euros. Algo que Telefónica se niega a pagar por considerarlo excesivo. Y mientras tanto, los hinchas no pueden ver el fútbol en buenas condiciones. ¿La presión hará que Roures rebaje sus pretensiones? 

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad