Rosell dejará el futuro del Camp Nou en manos de los socios

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El presidente azulgrana solicitará en la asamblea de este sábado un referéndum al respecto con cuatro posibles opciones

Sandro Rosell

21 de septiembre de 2012 (17:05 CET)

Sandro Rosell, presidente del Barça, afronta este sábado la asamblea de socios compromisarios más plácida de su mandato. El máximo dirigente, que incidirá en la reducción de la deuda del club durante el último curso, someterá a votación su plan estratégico para las próximas cuatro temporadas y solicitará un referéndum para que toda la masa social del club decida el futuro del Camp Nou.

El futuro del Barça empezará a decidirse el sábado en una asamblea que debe ser mucho menos tensa que las dos anteriores. En 2010 se aprobó, por escaso margen (468 votos a favor y 439 en contra) la acción de responsabilidad civil contra el ex presidente Joan Laporta por las pérdidas acumuladas durante los siete años de su mandato; en 2011, el acuerdo de patrocinio con Qatar Foundation.

Mayor explotación comercial

Rosell vinculará el futuro económico del club al futuro del Camp Nou. El presidente quiere que los socios aborden este tema capital en una consulta en la que deberán escoger entre cuatro opciones: seguir en el Camp Nou, remodelar profundamente el actual estadio, construir un nuevo campo en el actual emplazamiento (opción prácticamente descartada) y construir un nuevo campo en unos terrenos próximos, posiblemente en la zona universitaria situada junto a la Diagonal.

La directiva del Barça quiere vincular el futuro económico del Barça a la construcción de un nuevo campo, que permitiría aumentar los ingresos anuales de la entidad con una amplia zona comercial y muchos más palcos. Una profunda remodelación de la actual instalación también sería muy costosa, entre 200 y 300 millones de euros, y no ofrecería tantas prestaciones comerciales.

Plan de negocios de MCM

Hace unos meses, la empresa MCM, que ejecutó la fachada de la nueva 'Masia' del club en Sant Joan Despí, presentó un plan de negocios para financiar el nuevo estadio, que podría tener el nombre de alguna multinacional, como el Emirates Stadium del Arsenal. La directiva del Barça no quiere que la construcción de un campo nuevo repercuta en la economía de la entidad, cuya actual deuda es de unos 340 millones de euros.

En la asamblea, la directiva someterá a votación la liquidación del curso anterior, saldado con un beneficio de 48,8 millones de euros, y el presupuesto de la actual temporada, cifrado en 470 millones de euros. El beneficio previsto es de 35,9 millones.

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