Ronaldo y Casillas calman al Madrid de un desquiciado Mourinho

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El equipo blanco se clasifica para los cuartos de la Copa gracias a los goles del delantero y a la seguridad del portero tras otro bochornoso espectáculo del técnico

Cristiano Ronaldo celebra un gol | EFE

10 de enero de 2013 (00:00 CET)

El Real Madrid, históricamente, siempre se ha identificado con sus estrellas y no con sus entrenadores. Glorioso fue el Madrid de Di Stéfano, poderoso el Madrid de la 'Quinta del Buitre' y distinguido el Madrid de Raúl. Este miércoles, el Bernabéu rindió pleitesía a Casillas y, sobre todo, a Cristiano Ronaldo, el factor diferencial que fulminó al Celta (4-0) y clasificó al equipo blanco para los cuartos de final de la Copa (perdió 2-1 en Vigo). Portero y delantero, principio y final, gozan del fervor popular en detrimento de José Mourinho, cada día más cuestionado en el coliseo madridista. El técnico portugués, aplaudido y pitado a partes iguales, acabó desquiciado, protestando todas las decisiones del árbitro, golpeando un balón sin sentido y retirándose antes de que acabara el partido al banquillo.

Harto de tantas trifulcas, el madridismo ya no se preocupa por descifrar a Mourinho, superado por el papel que interpreta semana tras semana. En un partido de alto riesgo, el técnico portugués rescató a Casillas, tal vez porque no se fía de Adán, y el portero internacional solventó los malos momentos que tuvo el Madrid en la segunda parte. Jugó Casillas el día que las casas de apuestas pagaban más por su titularidad que por la de Adán y, sobre todo, disfrutó Cristiano Ronaldo, imparable cuando acelera y encara al portero. De los cinco goles de la eliminatoria, CR7 marcó los cuatro primeros del Madrid. El último, de Khedira, llegó en el último minuto, con todo decidido.

Expulsión de Sergio Ramos

"Balón de Oro, Cristiano Balón de Oro", coreó la hinchada madridista tras el tercer gol del delantero portugués en el Bernabéu. Y CR7, herido en su orgullo tras un nuevo éxito individual de Leo Messi, arrancó y terminó el partido envalentonado, arrollando a un Celta con más fútbol que malicia. A los dos minutos, un obús del actual símbolo blanco inició la remontada. A los 24 minutos, Ronaldo culminaba una precisa asistencia de Modric. Y, antes del descanso, el luso volvió a marcar, pero su acción fue invalidada por un inexistente fuera de juego.

El Madrid, con un fútbol combinativo y rápido, desarboló a un Celta impotente en la primera parte. Tras el descanso, y con la sustitución de Varane por un lesionado Xabi Alonso, el equipo de Mourinho perdió intensidad y el control del partido. Poco a poco se fue apagando, replegando sus líneas, y sus problemas se agravaron con la expulsión de Sergio Ramos tras una dura entrada a Augusto en el minuto 72. Con un jugador menos, el Bernabéu encogió, pero Casillas salvó al equipo con dos buenas intervenciones en sendos remates de Krohn-Dheli y Augusto. Sólo a tres minutos del final, con una impresionante galopada de Higuaín y Cristiano Ronaldo, se acabó la angustia madridista. El último gol de Khedira adornó una sufrida clasificación liderada por la seguridad de Casillas y la explosividad de CR7. Portero y delantero calmaron al Madrid.

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