Riquelme se despide de Boca: "Cumplí todos mis sueños"

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Román hace oficial su salida tras dos meses de incertidumbre y carga contra el técnico Falcioni

Juan Román Riquelme

15 de septiembre de 2012 (14:01 CET)

'Topo Giggio' no volverá a vestir la auriazul.Juan Román Riquelme ha dicho adiós al club en el que se ha forjado una leyenda. Setenta y dos días después de su último partido oficial, la final de la Libertadores ante Corinthians en Pacaembú, el talentoso mediapunta porteño compareció ante los medios para exclarecer los motivos de su despedida. "Estoy contento con la decisión que tomé. Me fui jugando una final de Copa, es lo máximo para mí", aclaró Riquelme, antes de sentenciar: "Cumplí todos mis sueños".

Su palmarés con la camiseta 'xeneize' asciende a una decena de títulos, incluyendo tres Libertadores y una Intercontinental. Aquélla contra el Real Madrid 'galáctico', al que bajó a la Tierra con una lección magistral de fútbol. Actuaciones como ésta le han convertido en el '10' más influyente en cuanto a títulos en la rica historia de Boca Juniors. Por encima incluso de un tal Diego Maradona.

Su manejo y conducción, su técnica, su pegada... Por cualidades, Román ha podido pasar a la historia del fútbol como uno de los más grandes. Sin embargo, su carácter reservado, rallando lo antisocial, y el apego a un entorno que comprende a una familia de once hermanos le impidieron brillar al máximo nivel lejos de 'La Bombonera'. Cierto que las interferencias con Louis van Gaal tuvieron mucha culpa de su discreto paso por el Barça. Cierto también que estuvo a punto de liderar la clasificación de un equipo de pueblo como el Villarreal para la final de la Liga de Campeones. Su salida de El Madrigal por la puerta de atrás, divorciado del técnico Manuel Pellegrini, ilustra a la perfección la trayectoria de un carácter único, especial.

Un hombre de palabra

De hecho, no parece que -emociones al margen- le haya costado mucho deshojar la margarita: "Puedo tener cara seria. Te puedo caer bien o mal. Pero en mi casa me criaron para tener palabra. Han dicho que si el técnico perdía dos partidos volvía, no no... Tomé una decisión y tengo palabra", asegura refiriéndose al hecho de no volver a pisar el césped de 'La Bombonera'. Y es que Riquelme tiene claro que, además de sus 34 años -"me demostré que podía jugar"- en la actual estructura 'xeneize' no tiene sitio.

"Se discute si es por el técnico, por los dirigentes, pero nunca si es porque podía seguir jugando a la pelota o no", explica. Sin embargo, su mala relación personal con el técnico Julio César Falcioni, del que llegó a reconocer que "no es mi amigo", así como con la directiva encabezada por el presidente Angelici han precipitado un adiós que bien podría ser definitivo. Lejos quedan aquellos días de oro con Maccri y Bianchi. Qué trío.

"Con más de 30 años ya no necesitaba entrenador. Falcioni no me podía enseñar nada, ¿qué me va a enseñar, a atajar?", añade. Palabras que suenan a despedida, pero que tratándose de Riquelme deben cogerse con papel de fumar. Porque a pesar de su adiós a Boca y de que ni su personalidad ni su entorno puedan encajar facilmente en cualquier otra estructura, Román no se cierra ninguna puerta: "Ahora cuando me preguntan qué voy a hacer, digo no sé. Tengo pocas posibilidades, se me han cerrado varios libros de pases". En España, por el contrario, el plazo para un futbolista (sin equipo) como él siempre estará abierto.

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