¿Quién es Toni Freixa?

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El directivo de la junta del Barça marginado por Bartomeu llegó al club de la mano de Echevarría, se peleó con Laporta y puso contra las cuerdas a Rosell

Toni Freixa, aspirante a la presidencia del FC Barcelona

26 de febrero de 2015 (22:58 CET)

Antoni Freixa i Martí (Barcelona, 8 de octubre de 1968) se ha convertido en el directivo más discutido dentro de la actual junta directiva del FC Barcelona. De tener un rol protagonista con Sandro Rosell al mando, ha pasado a quedar prácticamente marginado tras la dimisión del presidente en enero de 2014. Fuentes de la directiva aseguran que "Rosell tenía deudas [no económicas] pendientes con él; en cambio, Bartomeu no le debe absolutamente nada".

Freixa entró en el Barça con la junta del controvertido presidente Joan Laporta. El abogado llegaba recomendado por Alejandro Echevarría, cuñado de Laporta en aquel momento e hijo del empresario conservador Juan Echevarría Puig, antiguo presidente de Nissan y de Fecsa. Freixa asumió tareas exclusivamente jurídicas dentro del club, alejado de la directiva: ostentó el cargo de abogado de la junta y fue miembro de la comisión disciplinaria del club. Pero no duró mucho tiempo la calma. Freixa terminó peleado con Echevarría por un asunto que acabó en los juzgados y, posteriormente, también terminaría enemistado con Laporta. Es famosa la escena en la que se cruzan por la calle y el expresidente le pega una patada en el trasero.

Lo poco que Freixa sacó en claro de su primera etapa en el Barça fue, precisamente, la animadversión hacia Laporta. O, tal vez, la conveniencia de llevarse mal con él para acercarse al séquito de directivos que en 2006 habían dimitido del club y que se postulaban como una sólida alternativa de futuro: Sandro Rosell, Josep María Bartomeu, Javier Faus, Jordi Moix y Jordi Monés. Freixa se unió pronto al bando de Rosell y, supuestamente, asumió hacer el trabajo sucio contra Laporta a través de dos acciones: la moción de censura de Oriol Giralt y la demanda de los avales presentada por Vicenç Plà. Se rumorea que Rosell estaba al corriente de todo.

Llegaron las elecciones de 2010 y Freixa estaba en el equipo ganador. Pero nadie contaba con él como directivo: "Siempre tuvo más vocación de chico de los recados". Al menos, ésa era la percepción que tenían varios directivos, sorprendidos cuando a última hora y ya ganadas las elecciones, Rosell dijo que entraría en la junta. No solo eso, sino que asumió cargos de extrema relevancia: secretario de la directiva y portavoz del club.

Avaló, pero no pagó la campaña electoral de 2010

Directivos consultados por Diario Gol consideran que "Freixa tenía a Rosell cogido por los huevos. Se dice que cuando Rosell le transmitió que no entraría en la junta, Freixa le amenazó con contarlo todo". Esa sería la hipotética razón por la que el entonces presidente cedió a las pretensiones de Freixa y le concedió tanta responsabilidad. 

Una vez conseguido su objetivo, el papel de Freixa en el Barça ha ido de más a menos. Con mucho protagonismo al principio, su presencia fue menguando desde que se destapó el 'caso Neymar'. Fracasó en las negociaciones con Felipe Izquierdo, el abogado de Jordi Cases, y dejó vendido al club para, a la postre, acabar imputado por la Audiencia Nacional. Si Freixa hubiese liquidado a tiempo la negociación con Cases, probablemente el Barça se habría ahorrado todo lo que está pasando. Al menos, esa es la opinión de varios juristas consultados.

La polémica con los fiscalistas del 'caso Neymar'

Inmediatamente se produjo la dimisión de Rosell. Fue el momento en el que terminó la fortuna de Freixa. Con Bartomeu en la presidencia, el poder del abogado cayó paulatinamente. Especialmente cuando Diario Gol destapó que el club utilizaba como asesores fiscales al despacho de Ángel Segarra, quien comparte oficinas con el bufete de abogados de Freixa.

De hecho, en la página web del club consta que Toni Freixa es socio del despacho SFFR Abogados (Segarra, Figarolas, Freixa y Romagosa). Sin embargo, ellos insisten en diferenciar que Freixa y Romagosa componen la sociedad Freixa Advocats, distinta de la que forman Segarra y Figarolas. Lo cierto es que dentro del club y en su máximo órgano de gobierno Freixa ha protagonizado algunos incidentes, como cuando se le reclamó el anexo al acta de la reunión de la directiva en la que se incluía la comunicación de Rosell del fichaje de Neymar. El letrado acabó admitiendo que no había tal anexo para sorpresa de los directivos.

Abandonado hasta en la página web

Hay otro aspecto que destaca en la web del Barça. Un detalle que certifica la marginación de Freixa. En la sección 'junta directiva' de la plataforma aparece una descripción detallada de los cargos de cada directivo. En todos los casos se especifica el área o la función específica que tienen los miembros de la junta. Salvo en el del propio Freixa. Bajo su nombre únicamente se lee "directivo".

Este detalle no hace sino delatar la cruda realidad que Freixa ha vivido desde que Bartomeu es presidente. Relegado a un tercer plano en la junta, el abogado cedió el cargo de portavoz del club a Manel Arroyo, mientras que las funciones como secretario de la junta fueron a parar a manos de Jordi Moix cuando el presidente confesó que imponía el cambio por una "cuestión de confianza". Todo esto ha propiciado que Freixa, agarrado a la poltrona, busque unificar fuerzas fuera de la junta para presentarse a la presidencia del Barça

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