Phil Chisnall o el último acuerdo entre Manchester United y Liverpool

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Los dos clubes ingleses más poderosos no han negociado ningún traspaso más desde el acuerdo alcanzado en 1964 con el centrocampista

El jugador inglés / Archivo

20 de septiembre de 2012 (17:19 CET)

Liverpool y Manchester United, los dos clubes más poderosos de Inglaterra, se enfrentaron el domingo 23 de septiembre en Anfield. Eternos rivales, la relación entre ambas entidades es inexistente y el último trasvase de un futbolista se produjo en 1964. Entonces, Phil Chisnall (Manchester 27 de octubre de 1942) recorrió los 57 kilómetros que separan Old Trafford de Anfield en la última operación conjunta.

Nunca fue Chisnall un futbolista excepcional, ni tampoco un jugador determinante en una cita de enjundia, pero jugó en los dos equipos más poderosos y fue dirigido por los tres entrenadores más admirados de Inglaterra: Matt Busby, el hombre tranquilo que construyó al gran Manchester United de Bobby Charlton y George Best; Bill Shankly, el volcánico y venerado técnico que cimentó el mejor Liverpool de la historia; y Alf Ramsey, el seleccionador que lideró a Inglaterra en el Mundial de 1966. Con Ramsey, no obstante, coincidió en la categoría sub-23.

Busby y Shankly

Chisnall debe gran parte de su privilegiado pasado a la relación cordial que mantuvieron Busby y Shankly, que cada semana solían tomar el te en casa de uno de los dos entrenadores y se respetaban muchísimo. Entre ellos no había tensiones ni desprecios, sino todo lo contrario. Dialogaban mucho de fútbol y un buen día, sin tapujos ni complejos, el entrenador escocés del Liverpool le comentó a su homólogo que quería fichar al interior diestro del Manchester United. Busby accedió a su petición, previa consulta con el interesado, en un proceder totalmente inviable en los tiempos actuales.

"Busby me llamó a su oficina y me comunicó que Shankly había hecho una oferta por mí. Me dijo que no tenía que aceptarla si no lo deseaba, pero entonces el Liverpool [campeón de Liga en 1964] era mejor que el United", recuerda Chisnall. "La rivalidad no era tan fuerte como ahora. El gran rival del Liverpool era el Everton y el del Manchester United, el City", añade el futbolista.

Chisnall aceptó el reto. La única persona molesta con aquella operación fue su mujer, que no quería cambiar de domicilio, pero ambos clubes cerraron amistosamente un acuerdo que le reportó 25.000 libras al Manchester United. "Por eso, cuando regresé a Old Trafford con el Liverpool fui bien recibido", recalca, orgulloso, quien fue centrocampista de los 'red devils' y los 'reds'.

Heinze, frustrado

El 15 de agosto de 1964, Chisnall debutó con el Liverpool ante el West Ham. En Anfield se disputaba la Charity Shield y el partido, trepidante e igualado, concluyó con empate (2-2), compartiendo ambos equipos el título, pues entonces la final no se decidía con una tanda de penaltis. Fue un buen estreno para el centrocampista de Manchester, cuyo potencial se fue apagando poco a poco. "Las cosas no funcionaron bien para mí, pero no me arrepiento de haber fichado por el Liverpool", proclama el ex jugador.

Chisnall nunca alcanzó notoriedad internacional, pero jugó con los clubes más populares de Inglaterra. Cuatro décadas más tarde, en 2007, el Liverpool contactó otra vez con el Manchester United para fichar al lateral Heinze, que no entraba en los planes de futuro de Alex Ferguson. Entonces, el club de Old Trafford rechazó cualquier contacto con los 'reds' pese a que el defensa argentino había proclamado que su "única opción" era el Liverpool. Nada se negoció entre los dos grandes equipos ingleses, tal vez porque la relación entre Ferguson y Rafa Benítez nada tenía que ver con la que en su día mantuvieron Busby y Shankly. Entre aquéllos sólo había odio y tensión, y Heinze fichó por el Real Madrid.

Victoria del United

El domingo, el Manchester United agravó la delicada situación del Liverpool al ganar en Anfield, el día que la afición local homenajeó a las 96 víctimas de la tragedia de Hillsborough. Gerrard (m. 46) adelantó a los reds, pero Rafael (m. 50) y Van Persie, de penalti (m. 81), revirtieron el partido a favor del equipo de Alex Ferguson, segundo en la Premier, con 12 puntos (el Chelsea, líder, tiene 13). El Liverpool, que sigue sin ganar un encuentro, es antepenúltimo con sólo dos puntos de 15 posibles.







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