Once de La Masía... ¡y a once puntos!

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El Barça, con un equipo de canteranos, golea al Levante (0-4) y amplía su colchón con el Real Madrid

Andrés Iniesta firmó una actuación soberbia ante el Levante

25 de noviembre de 2012 (23:04 CET)

Histórico y quién sabe si decisivo. En un Ciutat de València en el que los azulgrana no hacen más que inmortalizar recuerdos para la posteridad, el Barça igualó el mejor arranque liguero de todos los tiempos con una nueva victoria ante el Levante, que deja al Real Madrid a once puntos del equipo de Tito Vilanova. En una decisión sin precedentes, el técnico blaugrana alineó durante buena parte del partido a once canteranos que no solo golearon a una de las grandes revelaciones del campeonato, sino que escenificaron el triunfo de una filosofía sin igual en el hiperprofesionalizado mundo del fútbol.

Ya lo dijo Louis van Gaal. Incomprendido durante su estancia en el Camp Nou, el técnico holandés auguró en su momento que algún día el Barça ganaría una Champions con un once integrado exclusivamente por jugadores formados en La Masía. No iba mal encaminado el actual seleccionador 'oranje'. Y en un feudo en el que se aseguró dos de sus últimas Ligas, el equipo de Vilanova asestó un golpe que puede resultar decisivo en la lucha por un nuevo campeonato.

Apenas se llevan disputadas 13 jornadas y en ellas Vilanova no solo ha hecho olvidar a Pep Guardiola, sino que ha dejado al defensor del título, el Real Madrid a once puntos, justo a una semana vista del derby madrileño que enfrentará a los de José Mourinho ante el que ahora se perfila como gran rival de los azulgrana en la lucha por la Liga, el Atlético.

Lesión de Alves y once de la casa

El duelo en Orriols se presentaba como una lucha de estilos: el toque del Barça frente a la contención y la peligrosidad a la contra de los 'granotas', que hace tiempo han dejado de una sorpresa para convertirse en un modelo a seguir para los presupuestos más modestos. Su fórmula, basada en un bloque integrado por futbolistas de vuelta de todo y una gestión ejemplar en los despachos les condujo la pasada temporada a Europa. Y en ésta, a pesar de desprenderse de algunas piezas claves como Rubén Suárez o Aruna Koné, a la zona Champions. La llegada de Obafemi Martins ha dotado a Juan Ignacio Martínez del delantero ideal para su discurso. Incansable, el nigeriano se presentaba como gran amenaza para un Barça que volvió a toparse de bruces con un planteamiento basado en la acumulación de hombres atrás, el achique de espacios y una defensa adelantada que dificultaba las combinaciones catalanas en la zona de tres cuartos.

Vilanova optó por alinear de inicio al póquer formado por Busquets, Xavi, Cesc e Iniesta, con el manchego escorado a la izquierda, y Dani Alves como único futbolista no formado en La Masía. La lesión del brasileño a los 13 minutos obligó a Tito a dar entrada a Montoya para completar un once histórico al que, no obstante, el Levante se resistió a dejar de tutear. Las combinaciones azulgrana, con un Iniesta que empezaba a mostrar sus intenciones, contrastaban con el ordenado repliegue levantino y la peligrosidad a la contra de Martins y de Barkero en las acciones de estrategia.

Sentencia en 17 minutos


El buen papel de los locales en la primera parte hacía presagiar que el Barça tendría que sudar la victoria en la reanudación. Nada más lejos de la realidad, puesto que en apenas 17 minutos, el líder encadenó cuatro acciones soberbias, cimentadas en la sociedad formada por Andrés Iniesta y Leo Messi, y con Cesc como invitado de lujo en el cuarto de la noche.

El manchego, brillante como en sus mejores noches, tiró de repertorio para, con un pase de profundidad al argentino, una remontada por la línea de fondo al más puro estilo de Julius Erving –permítase la licencia baloncestística- con pase final a Leo (ya lleva 82 y está a solo tres del récord de Müller), y un derechazo desde la frontal, asegurar los tres puntos en una noche estelar en la que por brillar, hasta brilló Valdés, deteniendo un penalti que habría supuesto el gol del honor para los de JIM. Este año, la Liga no se ganará en el Ciutat de València. Pero el estadio de Orriols pasará a ser recordado para siempre por el barcelonismo como el escenario que dio la razón a Louis van Gaal.

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