Ona Carbonell: "Vivo mejor sin Anna Tarrés"

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La nadadora confiesa que nunca será entrenadora porque no tiene madera para ello

Ona Carbonell con el periodista Albert Om en 'El convidat'

29 de diciembre de 2015 (10:19 CET)

La nadadora de sincronizada Ona Carbonell ha reconocido que su vida es mejor desde que Anna Tarrés fue destituida como seleccionadora. "¿Se vive mejor sin Anna Tarrés? Yo la verdad es que sí", ha declarado la deportista en el programa de TV3 El convidat.

En la misma línea, Carbonell ha reconocido que admira "mucho" a las entrenadoras, pero ella no tiene madera para serlo: "Lo único que tengo clarísimo es que cuando termine mi etapa en la sincro no seré entrenadora".

Carbonell ha continuado: "Tenemos un equipo de trabajo muy bueno, hay muchas chicas jóvenes, estamos haciendo un cambio generacional que tenía que llegar. Trabajamos muy duro, hay mucha exigencia dentro del agua, pero trabajamos como equipo".

A punto de retirarse en 2008

"Hay momentos en los que lo mandarías todo a la mierda, pero después la recompensa es muy grande", ha añadido Carbonell. La nadadora se entrena entre seis y ocho horas diarias en el CAR, aunque la dedicación aumenta hasta las 10 u 11 horas en el mes previo a la competición. Los nervios, dice, pueden ayudar o provocarte errores: "Hay que tenerlos como amigos y no como enemigos".

La nadadora ha confesado que se le dan fatal todos los deportes que no son de agua: "Pero la sincro es arte, y el arte siempre me ha llamado la atención; por eso estudio diseño de moda". En 2008 estuvo a punto de retirarse, cuando quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Beiking: "Cada noche salía llorando de los entrenamientos de tanto sacrificio y una semana antes me dicen que no viajo".

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