Özil salva al Real Madrid de la impotencia en Valladolid

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Dos destellos de calidad del alemán evitan la pérdida de más puntos del conjunto blanco en la Liga

Mesut Özil, tendido en el césped del José Zorrilla de Valladolid | EFE

08 de diciembre de 2012 (22:42 CET)

Mesut Özil se vistió de salvador y tiró del carro para conquistar un nuevo triunfo del Real Madrid en Liga. Los pupilos de José Mourinho las pasaron 'canutas' para llevarse los tres puntos del José Zorrilla, ante un Valladolid que firmó una primera parte para el recuerdo pero que se desinfló en el segundo tiempo y terminó cayendo en una gélida noche (2-3). 

Los hombres de Djukic llevaron el peso del partido durante una primera mitad memorable, y pusieron contra las cuerdas por dos veces al Real Madrid. Manucho, el jugador más destacado del Pucela, había avisado antes del choque que sabía como ganarle la partida a Sergio Ramos, pero que no lo podía desvelar. Dicho y hecho, el futbolista angoleño se anticipó al central español, y rebañó un balón en el área para adelantar a su equipo (min.7).

Özil se viste de genio

El Real Madrid no tardó en poner la réplica, por mediación de un Karim Benzema especialmente inspirado que aprovechó un 'resbalón' de la zaga pucelana para batir a Dani Hernández (min. 12). Pero el Valladolid iba a seguir dando guerra, y continuó buscando a su jugador más en forma. Hasta que a la salida de un córner llegó el segundo tanto del conjunto castellano. Nuevamente Manucho se anticipó a Ramos y le ganó la posición de manera insultante para rematar de cabeza a placer (min. 22). El Madrid atravesó sus peores momentos de juego, a remolque del Valladolid, que se gustaba. Sin embargo, una brillante pared, con tacón de Benzema incluido, terminó con el gol de Özil al límite del primer tiempo (min. 45).

Impotencia y crispación

Posiblemente Mourinho leyó la cartilla a sus jugadores al descanso, ya que al inicio de los siguientes 45 minutos el Madrid cambió la cara, con Di María como lateral zurdo en lugar del canterano Nacho. Pese a las ocasiones iniciales, los blancos no lograban marcar, y ello llevó al equipo a un espiral de gritos, broncas, quejas e impotencia encabezadas por Mourinho y Cristiano Ronaldo. Lo protestaron todo hasta que Özil le 'robó' un lanzamiento de falta a Ronaldo y la mandó directa al fondo de las mallas con brillo (min. 72).

Los aficionados del Pucela trataron de llevar en volandas a su equipo en esos instantes finales, pero con Manucho sustituido y con la mayoría de jugadores exhaustos, el desenlace del choque transcurrió sin sobresaltos. Una derrota que no empaña, más bien al contrario, el excelente trabajo de Djukic y de la plantilla de un Valladolid que sigue bien situado en la zona noble de la tabla. El Real Madrid, por su parte, recorta diferencias con respecto a Barça y Atlético de Madrid a expensas de lo que hagan el domingo.

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