Odegaard, la gran decepción del Real Madrid

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Desde la llegada del joven noruego, el filial blanco ha caído desde la segunda hasta la novena posición de Segunda B, despidiéndose de la promoción de ascenso

Martin Odegaard disputando un partido con el Real Madrid Castilla

12 de mayo de 2015 (13:03 CET)

Pese a llegar con vitola de crack, el joven Martin Odegaard no ha logrado meter al Real Madrid Castilla en la promoción de ascenso a Segunda división. Todo lo contrario: desde su llegada al filial madridista, el rendimiento del equipo ha caído en picado. Cuando Odegaard se incorporó a la disciplina blanca, el equipo marchaba segundo. Ahora, 16 jornadas después, los hombres de Zidane están en la novena posición de la tabla, sin ninguna opción de disputar la promoción de ascenso.

En los 16 partidos disputados desde su llegada, el jovencísimo noruego sólo ha sido titular en la mitad. De esos 8 partidos, fue sustituido en cuatro. En dos de ellos fue suplente, y en seis no disputó ni un solo minuto. En todo este tiempo, ha anotado un solo gol.

Problemas de adaptación

Según publica el diario As, Odegaard no ha tenido una buena adaptación en el club. El primer contratiempo se debió a que, según su contrato, el joven debía entrenar con el primer equipo, y así lo exigió. Aun así, el cuerpo técnico del Real Madrid consideraba más oportuno que, por el momento, trabajara con el filial, a las órdenes de Zidane. Esta negativa a entrenar con el equipo B es una muestra de que Odegaard tiene la mente en el primer equipo, pese a que cada domingo se jugase el ascenso con el Castilla.

Sus compañeros del filial tampoco encajaron bien la llegada del noruego. A sus 16 años, Odegaard recibe un sueldo de 1,2 millones de euros. Estas diferencias provocaron cierto malestar en el vestuario del filial madridista. Su capitán, Sergio Aguza, dio la bienvenida a su nuevo compañero, pero expresó que "ya me gustaría cobrar lo que cobra él".