New York Cosmos, los riesgos de una inversión de 75 millones

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Romanticismos al margen, el regreso a la actividad de la franquicia neoyorquina siembra dudas sobre su futuro

Marcos Senna, en primer plano de la formación que supuso el regreso oficial del Cosmos

04 de agosto de 2013 (13:17 CET)

Ningún otro equipo de Segunda división en el mundo puede permitirse el lujo de contar con un presidente de honor como Pelé, embajadores como Carlos Alberto o Franz Beckenbauer y un director de fútbol como Éric Cantona. O compartir patrocinador (Fly Emirates) con Real Madrid, Milan, Arsenal, o PSG, entre otros.

El histórico Cosmos de Nueva York volvió a disputar en la madrugada de este sábado su primer partido oficial desde que en 1984 la North American Soccer League se fuese a la quiebra. Con Marcos Senna y el canario Ayozé (ex de Tenerife y Sporting) en su once titular, los neoyorquinos superaron en un emocionante partido a su rival histórico, Fort Lauderdale Strikers. Un gol en el descuento del italiano Alessandro Noselli decidió la contienda (2-1) ante los 12,000 fieles que se dieron cita en el Hofstra Stadium (Nassau, Long Island).

Travesía por el desierto

Fue la primera piedra de un proyecto millonario, que deportivamente nada tiene que ver hasta el momento con los días de gloria de la franquicia, cuando el magnate Steve Ross reunió a golpe de talonario a estrellas mundiales de la talla de Pelé, Carlos Alberto, Beckenbauer o Giorgio Chinaglia. Con una plantilla joven, construida en apenas siete meses, en un proceso que incluyó castings de jugadores, el Cosmos se mantiene fiel a la modestia que caracterizó al equipo en sus primeros años de su historia, antes del mediático fichaje de Pelé en 1975.

El objetivo inicial del nuevo Cosmos pasa por fidelizar al público neoyorquino. "Caeríamos en un error si solo vivimos de los recuerdos", sostiene su histórico guardameta y embajador Shep Messing. Y a partir de ahí, fortalecer los cimientos de un proyecto condenado de momento a competir en la marginal y refundada NASL, un campeonato a la sombra de la Major Soccer League (MSL), en el que el salario medio de sus futbolistas se sitúa entre los 10.000 y los 20.000 euros anuales.

Las autoridades y la MLS tienen la palabra

A la espera de la aprobación por parte de las autoridades locales de la construcción de un nuevo estadio por valor de 300 millones de euros, y de la confirmación de expansión de la MLS a 24 equipos en 2020, los dirigentes del Cosmos viven con resignación la decisión de la liga de dar luz verde al proyecto del Manchester City de instalar un segundo equipo en la ciudad.

"Si Londres cuenta con 15 equipos, Nueva York bien puede mantener tres", sostiene su presidente Seamus O'Brien, en declaraciones a AFP. De la mano del consorcio líder en el mercado asiático World Sports Group (WSG), O'Brien y su socio, el saudí Mohredin Kamel se hicieron en 2009 con los derechos del Cosmos, propiedad hasta entonces de su controvertido exdirector general, Peppe Pinton.

Desde entonces, World Sports Group ha invertido la friolera de 75 millones de euros en desarrollar una estructura de cantera (la Cosmos Academy) y en una agresiva política de márketing, con Pelé y Cantona como principales reclamos, que le ha permitido cerrar jugosos acuerdos como el de Fly Emirates o con el canal de televisión One World Sports, propiedad de WSG, y que emitirá todos los partidos del equipo en directo y HD a más de 120 países. Una cobertura inusual para un equipo de Segunda división. Un histórico, condenado a jugarse su futuro a una carta: la de la MLS.

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