Navarro propulsa al Barça en Vitoria

stop

El equipo de Xavi Pascual se clasifica para la final de la Copa tras ganar al Baskonia (69-80) con 20 puntos del escolta internacional

Navarro lanza a canasta ante el Baskonia / EFE

09 de febrero de 2013 (21:40 CET)

Juan Carlos Navarro es el factor diferencial. El jugador que propulsa al Barça y atemoriza a los rivales, incluso cuando físicamente no está en buenas condiciones. En las semifinales de la Copa del Rey, el escolta internacional destapó otra vez su inmenso y exquisito manual para aniquilar a un Baskonia (69-80) que se hundió en el último cuarto. Anotó 20 puntos e interpretó perfectamente las necesidades del grupo de Xavi Pascual, intenso en defensa y mucho más competitivo que su rival, que disputará su cuarta final consecutiva. Su rival será el Valencia, que superó al Gran Canaria por 83-72.

Discreto en los cuartos de final contra el Real Madrid, Navarro desatascó otro partido de alta intensidad. En los momentos decisivos, emergió para tranquilizar a un Barça con mucho carácter y cada día más fiable. Mickeal, que anotó 26 puntos en cuartos de final, se desgastó demasiado en su duelo titánico con Nocioni y Tomic tuvo muchos problemas con Lampe, pero el grupo barcelonista aguantó bien las embestidas vitorianas con un Lorbek más entonado y un Oleson que anotó los tres lanzamientos triples que intentó ante su exequipo. Marcelinho, con nueve asistencias, y Rabaseda, descarado, también auxiliaron a Navarro.

Marcelinho activa al Barça

El Barça comenzó sin una buena dinámica en ataque. Sólo había anotado siete puntos en los primeros siete minutos (16-7) y no castigó el aro del Baskonia hasta la irrupción de Marcelinho, que aceleró el partido y resquebrajó el buen orden local. Después, Oleson compensó una mala actuación de Jasikevicius, totalmente superado, pero el equipo de Pascual palidecía ante la contundencia de Pleiss, un pívot alemán de 2.16 metros que impuso su ley en las dos canastas. Con 39-35 se llegó al descanso.

Marcelinho y Pleiss, sustentos de sus equipos, descansaron en el tercer cuarto en un partido de desgaste y tremendamente táctico. Baskonia y Barça sabían que la batalla se decidiría en el último parcial. Tabak, técnico local, necesitaba que Nocioni impusiera sus galones, pero el alero argentino apenas pudo maniobrar ante Mickeal y Rabaseda, muy aplicado en defensa y determinante en ataque con un triple y un mate. Un parcial de 0-14 en cinco minutos tuvo un efecto devastador para el Baskonia, que nunca encontró el antídoto para desactivar a Navarro y su clarividencia. El Barça, más aplicado que brillante, se agarró a su estrella para acceder a otra final de la Copa del Rey.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad